En una noche cargada de mensajes duros y guiños a la polarización política, el presidente Javier Milei desembarcó en La Plata para encabezar el lanzamiento de la campaña bonaerense de La Libertad Avanza, con la mira puesta en las elecciones del 7 de septiembre y en un claro objetivo: confrontar de lleno con el kirchnerismo.
El acto tuvo lugar en un Club Atenas colmado de banderas violetas y fervor militante, donde el mandatario no escatimó críticas hacia la gestión de Axel Kicillof y la figura de Cristina Fernández de Kirchner, a quienes acusó de “sumergir a la provincia en una espiral de inseguridad y corrupción”.
Pero no todo quedó puertas adentro: mientras Milei agitaba la motosierra en el escenario, en Plaza Moreno se acumulaban colectivos que habían trasladado a cientos de personas para “acompañar” el acto. Una imagen que, para algunos vecinos, contrastó con los discursos libertarios contra la “militancia rentada” y que dejó en el aire comentarios irónicos: “Si esto no es gente arriada como ganado, pega en el palo”.
En su discurso de 42 minutos, Milei apuntó que “el kirchnerismo es peor que el narcotráfico”, citando estadísticas de criminalidad que, según él, dejan a La Matanza con una tasa de homicidios seis veces mayor a la de Rosario. También cargó contra Kicillof por adelantar las elecciones, acusándolo de buscar que “solo vayan a votar sus ñoquis” y por las candidaturas testimoniales de Fuerza Patria en la Tercera Sección.
Acompañado por Karina Milei, el vocero presidencial Manuel Adorni, ministros, legisladores y figuras del PRO como Cristian Ritondo y Diego Santilli, el mandatario lanzó su nuevo eslogan de campaña: “Kirchnerismo nunca más”, pese a las críticas por usar una frase emblemática de los juicios a las juntas militares.
En uno de los tramos más picantes, ironizó sobre las políticas del kirchnerismo:
“Nos quieren hacer creer que se frena el crimen pintando bancos de rojo o que la prosperidad depende de una obra pública que nunca llega a tiempo y que usan como excusa para robar”.
El cierre del acto fue un llamado a las urnas: “Salir a votar es decirle basta a la estafa permanente subsidiada por impuestos distorsivos”. Y en un tono desafiante remató: “Ante la tragedia de la provincia, la pasividad no es una opción”.
