
El escándalo por los audios de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), se convirtió en un verdadero problema para el Gobierno y atraviesa de lleno la campaña electoral. Lo que comenzó como una grabación clandestina terminó destapando una presunta trama de coimas en la provisión de medicamentos, con ramificaciones que tocan directamente al corazón del poder libertario: Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem, artífices del armado político de La Libertad Avanza en todo el país.
Un estallido en plena campaña
El martes salieron a la luz los audios en los que Spagnuolo habla de retornos sistemáticos. Al día siguiente fue desplazado de su cargo y la ANDIS quedó intervenida. Pero la crisis no se frenó allí: la Justicia ordenó allanamientos y encontró en Nordelta más de 260 mil dólares y siete millones de pesos en efectivo en poder de uno de los empresarios señalados.
Mientras tanto, dentro del oficialismo se multiplicaron las reuniones y llamados entre candidatos de todo el país que pedían instrucciones a Casa Rosada sobre cómo manejar la cuestión frente a los medios. Afuera, el Gobierno optó por un silencio calculado, aunque el tema se filtró inevitablemente en cada acto de campaña, tanto local como nacional.
El impacto digital
El golpe más fuerte llegó en el terreno que Milei y sus seguidores siempre reivindicaron como propio: las redes sociales. Según un informe de la consultora Ad Hoc, el caso Spagnuolo generó el mayor volumen de menciones digitales sobre el Presidente en lo que va de agosto, superando incluso a su discurso en Davos.
📊 El jueves, cuando el escándalo estaba en su punto máximo, el término “Milei” fue mencionado más de 264 mil veces. Entre los conceptos más asociados se destacaron “Karina Milei” (38.293 menciones), “Spagnuolo” (8.218), “Lule Menem” (7.504) y “Corrupción” (4.459).
La negatividad digital hacia el mandatario creció 7 puntos por encima del promedio mensual, confirmando que el episodio no solo afecta al funcionario involucrado, sino a la propia figura presidencial.
Desconfianzas internas
El caso también generó sospechas dentro del oficialismo respecto al origen de la filtración. En los pasillos de la Rosada se desliza que el material pudo haber sido difundido por sectores disidentes de La Libertad Avanza, que hoy se encuentran enfrentados con la conducción del bloque parlamentario.
Lo cierto es que, más allá de teorías internas, Spagnuolo es un hombre muy cercano al Presidente: fue su abogado, ocupó un lugar en listas libertarias y supo acompañar a Milei en la construcción política. Que su voz aparezca en grabaciones hablando de coimas deja en evidencia un golpe directo a la credibilidad del gobierno libertario.
Un costo político creciente
Con elecciones cada vez más cerca, la administración Milei enfrenta un desafío inesperado: administrar una crisis de corrupción que erosiona su discurso antisistema. Y aunque por ahora intenta mantener el silencio y evitar la exposición, el escándalo ya logró instalar la imagen de un Presidente más preocupado en controlar daños que en marcar agenda.
