
Una organización criminal que operaba en la zona sur del Gran Buenos Aires fue desarticulada tras un operativo del Departamento Federal de Investigaciones (DFI). La banda, integrada por ciudadanos de Venezuela y Colombia, captaba personas bajo falsas promesas de trabajo y alojamiento, les retenía sus documentos y los obligaba a vivir y trabajar en condiciones de explotación extrema.
El allanamiento principal tuvo lugar en una vivienda de Bosques, donde efectivos federales encontraron a cuatro víctimas de origen venezolano en estado de hacinamiento. Allí denunciaron haber sido sometidas a jornadas laborales abusivas y privadas de su libertad. Su testimonio permitió reconstruir el modus operandi de la organización, que incluía la retención de documentos y la utilización del sistema de “gota a gota”: préstamos con intereses impagables que los mantenían endeudados de manera permanente.

Durante los procedimientos, la Policía secuestró más de 13 millones de pesos distribuidos en billeteras virtuales, $980.000 en efectivo, una camioneta, un auto, dos motos, 254 muebles, una máquina de contar billetes, ocho teléfonos celulares, una notebook, carros metálicos de acarreo y documentación clave para la investigación.
Los once detenidos quedaron a disposición de la Justicia acusados de trata de personas con fines de explotación laboral, en un caso que expuso las redes criminales que se aprovechan de la vulnerabilidad de migrantes.
