
El gobierno de Javier Milei resolvió que la Argentina no presentará su candidatura para integrar el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el próximo período. La medida fue confirmada por fuentes de la Casa Rosada y ya fue comunicada al representante argentino ante el organismo internacional.

La decisión se enmarca en la política oficial de reducir la participación del país en distintas agencias de Naciones Unidas. En febrero pasado, el Ejecutivo había anunciado la salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), siguiendo un criterio similar al adoptado por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
El retiro argentino replica la estrategia impulsada por Washington, que en febrero también abandonó el Consejo, al igual que Israel, cuyo primer ministro Benjamin Netanyahu acusó al organismo de “propagar antisemitismo”.
El Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, está compuesto por 47 Estados miembros elegidos por la Asamblea General de la ONU. Sus mandatos son de tres años, renovables por un único período consecutivo. Cada año se eligen un tercio de los integrantes, en representación de cinco grupos regionales.
Con esta determinación, la Argentina pone fin a una presencia prolongada en el organismo que se había sostenido desde el retorno de la democracia, marcando un giro en su política exterior y en el vínculo con las instituciones internacionales.
