Un vuelo contratado por el gobierno de Estados Unidos arribará en las próximas horas al aeropuerto de Ezeiza con un grupo de argentinos deportados, en el marco de un operativo de estricta reserva coordinado por la administración de Donald Trump y acompañado en silencio por el gobierno de Javier Milei.

La aeronave, un Boeing 767-300 de la compañía Omni Air International, fue gestionada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y hará escalas en Colombia y Brasil antes de aterrizar en Buenos Aires.
Aunque no hubo confirmación oficial, fuentes en Washington y Brasil estiman que a bordo viajan al menos 16 personas, acusadas de “violaciones graves a la ley federal”, entre ellas delitos migratorios, robos y agresiones.
Este vuelo marca la primera operación chárter de deportación directa hacia la Argentina, en el marco del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por Trump. Hasta ahora, más de 300 ciudadanos habían sido expulsados en vuelos comerciales.
La situación genera tensión en la relación bilateral: mientras el embajador Alec Oxenford trabaja para evitar roces diplomáticos, la Casa Blanca lanzó en medios argentinos una campaña publicitaria en la que advierte que quienes no cumplan con los requisitos de residencia serán deportados a su país de origen.
El operativo ocurre en un momento delicado para la gestión de Milei, que busca mejorar acuerdos arancelarios y avanzar en un posible convenio para que los argentinos puedan ingresar a Estados Unidos sin necesidad de visa.
