
El presidente Javier Milei firmó un nuevo veto y esta vez el golpe alcanzó al sistema de salud: la Ley de Emergencia Pediátrica, que buscaba reforzar el financiamiento de hospitales como el Garrahan, fue rechazada oficialmente por el Ejecutivo. La medida se suma al freno al financiamiento universitario y anticipa un próximo veto a la redistribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para las provincias.
El alcance de la medida
Según confirmaron fuentes oficiales, la decisión será publicada en el Boletín Oficial bajo el número 27.796, mientras ya fue comunicada a los funcionarios más cercanos de La Libertad Avanza. La norma buscaba garantizar fondos adicionales para el Hospital Garrahan, en medio de los reclamos de sus profesionales por mejoras salariales y recursos.
El rechazo se enmarca en la política de ajuste que el Gobierno argumenta como necesaria para preservar el equilibrio fiscal. Sin embargo, la medida generó un fuerte cuestionamiento desde el sector sanitario y la oposición, que alertan sobre el impacto en una de las áreas más sensibles del sistema de salud.
Trasfondo universitario y provincial
El veto se conoció pocas horas después de que el Ejecutivo bloqueara también la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada el 21 de agosto con amplia mayoría en el Congreso. A través del Decreto 647/2025, Milei desechó la propuesta que preveía actualizar automáticamente los gastos de funcionamiento de las universidades públicas según la inflación y convocar a nuevas paritarias para docentes y no docentes.
Además, en las próximas horas se espera la confirmación del veto al proyecto que ordena el reparto automático de los ATN entre las provincias, otro punto de fricción con los gobernadores.
Argumentos del Gobierno
Desde la Casa Rosada sostienen que estas leyes generan un gasto desproporcionado sin financiamiento garantizado, lo que —según el oficialismo— comprometería la estabilidad de las cuentas públicas. “El equilibrio fiscal es la primera regla de la economía: no se puede gastar más de lo que ingresa”, remarcan.
Un frente de conflicto abierto
Con estas decisiones, el Gobierno refuerza su postura de disciplina fiscal, pero abre nuevos frentes de tensión con el sistema universitario, el sector sanitario y los gobernadores, en un contexto político marcado por la reciente derrota electoral en la provincia de Buenos Aires.
