La angustia se apoderó de la Comisaría 12ª de Villa Elisa en la tarde del lunes, cuando un joven de 22 años irrumpió desesperado con su hijo de apenas un año en brazos. El pequeño sufría convulsiones y mostraba serias dificultades para respirar.
Ante la escena, la oficial de guardia Macarena Sosa reaccionó de inmediato y comenzó a practicarle maniobras de auxilio, mientras sus compañeros organizaban el traslado de urgencia. En cuestión de segundos, el menor fue colocado en un patrullero y llevado a toda velocidad hasta el Hospital de Gonnet, donde los médicos lo recibieron y confirmaron que se trataba de un cuadro de convulsión febril.
Gracias a la rápida intervención policial, el niño logró estabilizarse y permanece internado en observación, fuera de peligro.
La secuencia quedó registrada en las cámaras de la dependencia y reflejó la desesperación del padre, identificado como Diogo Villala, así como la determinación de los efectivos para asistirlo en un momento límite.
Desde la fuerza destacaron la actuación de los agentes y remarcaron que continuarán acompañando a la familia en el seguimiento de la salud del bebé.
