
El Senado de la Nación le asestó este jueves un nuevo golpe al oficialismo al rechazar el veto presidencial a la ley que establece el reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) hacia las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
Con 59 votos afirmativos, 9 negativos, 3 abstenciones y un ausente, la oposición consiguió una amplia mayoría que superó con holgura los dos tercios necesarios. Ahora, la definición queda en manos de la Cámara de Diputados.
¿Qué cambia la ley?
La norma incorpora un artículo a la ley permanente de Presupuesto (11.672) que dispone que los recursos del Fondo de ATN se distribuyan de manera diaria y automática, sumándose a la masa de fondos coparticipables.
Se trata de una suma millonaria, donde la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, aparece como la principal beneficiaria.
Posturas en el recinto
Desde el peronismo, el pampeano Pablo Bensusán defendió la iniciativa al remarcar que “pone los recursos donde corresponde, en las provincias” y denunció que la Nación acumula un billón y medio de pesos en ATN no distribuidos.
Su par catamarqueño, Guillermo Andrada, apuntó contra los lineamientos económicos del Ejecutivo: “Somos campeones mundiales de deuda, no se ahorra en moneda nacional y la balanza comercial empieza a cambiar”.
Por el radicalismo, el bonaerense Maximiliano Abad criticó la gestión de Milei: “No es lo mismo alcanzar el superávit con eficiencia que hacerlo licuando partidas esenciales para la calidad de vida”.
Tensiones internas y pases de factura
Tras su regreso al bloque oficialista, el formoseño Francisco Paoltroni cuestionó el sistema político vigente desde 1994, al que calificó de “autodestructivo”.
Por su parte, la tucumana Beatriz Ávila, hoy distanciada del Gobierno, fue categórica: “No se puede gobernar con DNU y vetos. El clima de consenso inicial se quebró y lo peor que puede hacer un político es no escuchar a la sociedad”.
