
Un estremecedor caso de explotación infantil salió a la luz en las últimas horas en la ribera de Quilmes. Una mujer y su pareja fueron detenidos bajo la acusación de haber prostituido a sus cinco hijas menores de edad, en algunos casos a cambio de comida y drogas.
La denuncia y el inicio de la causa
La investigación comenzó a partir de una denuncia anónima que alertó sobre la situación de las niñas. Con esa información, intervino el Gabinete de Ciberpedofilia de la Policía Bonaerense, que tras una serie de tareas de seguimiento y recolección de pruebas, logró dar con los responsables.
Cómo operaban
Según los investigadores, la madre era quien facilitaba los abusos: permitía el ingreso de hombres a la vivienda familiar, enviaba a sus hijas a domicilios de terceros e incluso las ofrecía para prostitución. En algunos casos, los intercambios se habrían concretado por bienes básicos, como una bolsa de alimentos.
Los detenidos
Además de la mujer y su pareja, fueron arrestados cuatro hombres señalados como clientes. Uno de ellos fue interceptado por vecinos, que intentaron agredirlo antes de ser entregado a la policía.

Asistencia a las víctimas
Las cinco menores quedaron bajo resguardo del Estado y recibirán atención psicológica y médica especializada. Los organismos de protección de la niñez trabajan en su acompañamiento para garantizarles un entorno seguro.
Investigación judicial
La causa está en manos de la fiscalía de Quilmes, que imputó a los acusados por abuso sexual agravado, corrupción de menores, explotación infantil y promoción de la prostitución. Los investigadores también analizan dispositivos electrónicos y comunicaciones para determinar el alcance de la red de explotación.
Este episodio, que generó profunda conmoción en la comunidad, fue calificado por fuentes judiciales como una de las formas más graves de violencia contra la infancia y marcaron el compromiso de avanzar rápidamente en la investigación para asegurar condenas ejemplares.
