Dolor en el fútbol argentino: murió Miguel Ángel Russo

El fútbol argentino despide a una de sus figuras más queridas y respetadas.
Este miércoles falleció Miguel Ángel Russo, histórico director técnico y ex jugador de Estudiantes de La Plata, quien también dejó una huella imborrable en Boca Juniors, club con el que conquistó la Copa Libertadores 2007 y la Liga Profesional 2020.

El entrenador, de 69 años, había sido internado en su domicilio por un cuadro de debilidad y se encontraba con pronóstico reservado. Su estado de salud se había deteriorado en las últimas semanas, generando gran preocupación en el ambiente del fútbol.

🏆 Una carrera marcada por la pasión y los títulos

Nacido en Lanús en 1956, Russo debutó como futbolista profesional en Estudiantes de La Plata en 1975, donde se desempeñó como mediocampista y permaneció durante toda su carrera. Con el Pincha fue bicampeón del fútbol argentino en 1982 y 1983, convirtiéndose en un referente del club.

Su trayectoria como entrenador comenzó en Lanús en 1989, y lo llevó a dirigir a equipos como Rosario Central, San Lorenzo, Vélez, Racing, Boca Juniors y nuevamente Estudiantes, entre otros.
A lo largo de su carrera, Russo se destacó por su liderazgo tranquilo, su respeto por los valores del fútbol y su cercanía con los jugadores.

En Boca, vivió algunos de los momentos más importantes de su carrera: bajo su conducción, el equipo levantó la Copa Libertadores 2007 y, más de una década después, volvió a ser campeón en el ámbito local.

💬 Despedidas y reconocimiento

El mundo del fútbol expresó su pesar por la partida del entrenador. Ex compañeros, jugadores y clubes compartieron mensajes de despedida en redes sociales, recordando a Russo como un caballero del deporte, un estratega sereno y un hombre de principios.

Su ex ayudante, Hugo Gottardi, había manifestado preocupación días atrás: “Lo veo muy cansado. Llevar a Boca en la espalda es como arrastrar un camión. Miguel está luchando en muchos frentes”, había dicho en Radio del Plata.

La noticia de su fallecimiento deja un vacío enorme en el fútbol argentino, pero también el legado de un hombre que hizo historia dentro y fuera de la cancha.