El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, anunció que el organismo planea incrementar los desembolsos hacia la Argentina durante 2026, dentro del programa trianual de apoyo financiero por US$10.000 millones que contempla préstamos y estímulo a la inversión privada.

El titular del organismo mantuvo una reunión en Washington con el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, donde ratificó la intención de reforzar el vínculo con el país y acelerar los proyectos de financiamiento.
“Fue un gusto reencontrarnos para seguir fortaleciendo nuestra alianza”, expresó Goldfajn, quien destacó que el BID ampliará significativamente su asistencia el próximo año, con foco en “políticas y proyectos que potencien la inversión y la productividad”.
Más fondos para proyectos estratégicos
Durante 2025, el BID prevé aprobar más de US$4.000 millones en operaciones, mientras que para 2026 se proyecta un incremento en la escala de desembolsos, orientados a obras de infraestructura, eficiencia energética y el desarrollo del sector minero, en especial el litio, uno de los recursos más estratégicos de la región ⚙️⚡.
El plan global contempla US$7.000 millones en préstamos soberanos y US$3.000 millones canalizados a través del BID Invest, destinados a fomentar la inversión privada.
“Estamos trabajando para que los fondos se transformen en proyectos productivos que generen empleo, infraestructura y crecimiento real”, señaló Goldfajn.
Apoyo internacional y estabilidad financiera
El anuncio se enmarca en una serie de gestiones internacionales de financiamiento. Días atrás, el Tesoro de Estados Unidos confirmó que analiza una nueva línea de crédito por US$20.000 millones para la Argentina, complementaria al swap vigente con bancos privados y fondos soberanos.
En paralelo, el presidente Javier Milei fue recibido en la Casa Blanca por Donald Trump, en una reunión que reforzó los vínculos políticos y económicos bilaterales.
Los desembolsos del BID, junto con otros acuerdos internacionales, buscan sostener la estabilidad financiera y acompañar las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno argentino, con el propósito de generar condiciones favorables para la inversión y el desarrollo a largo plazo.
