Milei llega a las elecciones en medio del dólar desbordado, escándalos de corrupción y tensiones en su gabinete

El presidente Javier Milei afronta los comicios legislativos del domingo en un escenario convulsionado: un dólar al borde del techo de intervención, investigaciones judiciales que salpican a su entorno más cercano, divisiones internas y la necesidad de pactar con otros sectores políticos para sostener la gobernabilidad.

El dólar, al límite de la banda y sostenido por dólares de Estados Unidos
El Gobierno mantiene la paridad cambiaria artificialmente gracias a la inyección constante de divisas provenientes del Tesoro estadounidense. Fuentes del propio Ministerio de Economía reconocieron que la operatoria, avalada por un acuerdo financiero con Washington, ya superó los 3.000 millones de dólares en las últimas semanas.
Sin embargo, economistas advierten que el esquema es insostenible a mediano plazo: “cuando se acabe el respaldo norteamericano, el dólar va a buscar su propio valor”, advirtió un ex funcionario del Banco Central.
Mientras tanto, el ministro Luis Caputo insiste en que “todo está bajo control”, aunque en los hechos el mercado percibe una creciente tensión: la divisa mayorista opera en torno a los $1.500 y el Banco Central vende reservas a diario para evitar una escalada.

Causas de corrupción y un entorno presidencial bajo sospecha
A la presión económica se suman las causas judiciales que envuelven al oficialismo. La investigación por presuntos pedidos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), en la que se mencionan retornos de hasta un 3 % para la Secretaría General de la Presidencia, salpica directamente a Karina Milei.
Paralelamente, el escándalo de las operaciones con criptomonedas sigue sin una explicación oficial.

Un candidato clave caído y la sombra del narcolavado
La situación política también se complica tras la baja del primer candidato a diputado nacional de La Libertad Avanza, José Luis Espert, envuelto en una causa por presunto lavado de dinero y vínculos con un empresario acusado de narcotráfico.
Aunque su nombre continúa en las boletas oficiales, Espert se vio obligado a renunciar a su rol protagónico y a la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda en el Congreso, generando un fuerte impacto en el armado electoral del oficialismo.

Un Gobierno en búsqueda de acuerdos para sobrevivir
Ante este panorama, Milei se ve forzado a abrir el juego político y negociar con sectores que hasta hace poco criticaba. En las últimas semanas se multiplicaron los contactos entre la Casa Rosada y dirigentes del PRO, así como con bloques provinciales, para garantizar los votos necesarios en el Congreso y evitar un freno total a su programa de reformas.
El mandatario también enfrenta el desgaste interno de su propio gabinete: ya hubo renuncias, tensiones y reacomodamientos entre los ministros más cercanos a la “hermana del Presidente”, lo que evidencia un clima de agotamiento a menos de un año de gestión.

Una elección a la que llega complicado
Mientras intentó sostener la imagen de control y éxito económico, Milei llega a la elección con un contexto adverso: dólar inestable, denuncias por corrupción, pérdida de aliados y un frente judicial que podría ampliarse en los próximos días.
Aun así, el Presidente busca retener el voto de su núcleo duro, apelando a su discurso contra la “casta” y prometiendo que, después del domingo, “va a empezar el verdadero cambio”.