Argentina avanza en un acuerdo con Estados Unidos para exportar acero, aluminio y carne con beneficios arancelarios

El Gobierno argentino avanza en una negociación con la administración de Donald Trump para alcanzar un acuerdo comercial que permitiría restablecer el ingreso de acero y aluminio sin aranceles a Estados Unidos, junto con una cuota de 80.000 toneladas de carne con beneficios tributarios.

Fuentes oficiales confirmaron que las conversaciones, encabezadas por el canciller Pablo Quirno y el secretario de Coordinación de Producción Pablo Lavigne, se encuentran en una etapa avanzada y podrían cerrarse antes de fin de mes.

El entendimiento busca retomar el esquema que rigió en 2018 durante los gobiernos de Mauricio Macri y Donald Trump, cuando se estableció un cupo de exportación libre de impuestos cercano a 180.000 toneladas anuales. Hoy, los envíos de acero y aluminio pagan aranceles del 50 %, lo que limita su competitividad.

Durante el Business Forum de Miami, el presidente Javier Milei adelantó parte del acuerdo y confirmó la inclusión del cupo cárnico, lo que ampliará las posibilidades de ingreso de productos argentinos al mercado norteamericano. Además, se espera la visita del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, antes de que concluya el año.

El pacto se inscribe en una agenda de cooperación económica más amplia que incluye un swap de monedas por USD 20.000 millones y operaciones de estabilización del peso mediante compras directas del Tesoro norteamericano.

Actualmente, los principales rubros argentinos exportados hacia Estados Unidos son combustibles, minerales, aluminio y carne, con un promedio anual de USD 5.700 millones en ventas. En 2024, Argentina logró por primera vez en casi dos décadas un superávit comercial de USD 228 millones con ese país.

La eliminación o reducción de aranceles al acero y al aluminio beneficiaría especialmente a Aluar, que destina más del 70 % de su producción al exterior, y al sector cárnico, que en 2024 exportó más de USD 200 millones a ese destino.

Según analistas, la apertura comercial hacia Estados Unidos podría representar un salto clave para la industria metalúrgica y alimentaria, con efectos positivos en las economías regionales y una mejora en la balanza comercial.