El Gobierno nacional avanzará en una nueva reorganización interna que modifica el reparto de áreas entre ministerios y amplía el poder del ministro del Interior, Diego Santilli, una figura clave para la articulación política con las provincias y el Congreso.

Aunque los cambios todavía esperan la confirmación final de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, en la Casa Rosada dan por descontado que el esquema será oficializado en los próximos días.
Turismo, Ambiente y Deportes se dividirán en tres áreas
Uno de los movimientos centrales será la partición de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, que encabeza Daniel Scioli.
El Gobierno definió repartir sus competencias de la siguiente manera:
- Turismo → pasará a Jefatura de Gabinete.
- Ambiente → también quedará bajo Jefatura.
- Deportes → se transferirá al Ministerio del Interior.
La decisión de llevar Deportes a Interior responde a una estrategia política del oficialismo para reforzar el vínculo con las provincias y facilitar acuerdos federales.
Scioli, por su lado, seguirá dentro de la estructura nacional pero con un rol que aún se está definiendo.
Santilli sumará un área propia para coordinar con el Congreso
Además del traspaso de Deportes, Santilli pidió y obtuvo el visto bueno para crear una nueva dependencia —que podría ser una secretaría o subsecretaría— destinada exclusivamente a la articulación parlamentaria.
Funcionará como un espacio espejo de la Secretaría de Enlace Parlamentario, que depende de Jefatura de Gabinete, pero adaptado al organigrama de Interior.
El objetivo: mejorar la comunicación política con diputados y senadores y facilitar la negociación legislativa de los proyectos del Ejecutivo.
Renaper vuelve a Interior tras una decisión que generó tensión
Otro de los puntos relevantes es la marcha atrás con el traspaso del Renaper (Registro Nacional de las Personas) al Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich.
Ese movimiento había sido anunciado días atrás en un decreto, pero generó fricciones internas porque no había sido consultado con Santilli, recién incorporado al gabinete.
Finalmente, el Gobierno decidió que el Renaper retorne a Interior, tal como funcionó en gestiones anteriores.
Migraciones, en cambio, seguirá bajo la órbita de Seguridad, aunque los Centros de Frontera volverán a depender de Interior, que aspira a manejar infraestructura y coordinación operativa.
Reordenamiento en comunicación gubernamental
Mientras tanto, la Jefatura de Gabinete ya absorbió la Secretaría de Comunicación y Medios, que antes respondía directamente a Presidencia.
Con esto, el ministro Manuel Adorni queda a cargo de:
- la Vocería Presidencial,
- los medios públicos (APE, RTA y Contenidos Públicos),
- y la comunicación oficial del Ejecutivo.
En paralelo, Santilli incorporará su propio equipo de comunicación, lo que refleja el crecimiento de su peso político dentro del gabinete.
A la espera de la firma final
Si bien existe consenso entre Jefatura, Interior y sectores del PRO involucrados en el diseño del nuevo organigrama, la estructura definitiva dependerá de la aprobación de Karina Milei, quien tiene la última palabra sobre cada modificación administrativa.
La reorganización se presentará como una redefinición funcional para “ordenar la gestión”, aunque también deja en evidencia la disputa interna por control político y territorial dentro de la coalición gobernante.
