Javier Milei reúne a su renovado Gabinete en Casa Rosada y Karina activa una ofensiva política en provincia

Javier Milei convocará este martes a primera hora a su Gabinete para una reunión que marcará el inicio formal de una nueva etapa en su gestión. El encuentro tendrá como protagonistas a los dos funcionarios que se suman al equipo presidencial: Alejandra Monteoliva en Seguridad y Carlos Presti en Defensa, nombres que el Gobierno presenta como señales de continuidad, pero también de reposicionamiento interno.

Monteoliva llega al ministerio tras haber sido la mano derecha de Patricia Bullrich en el diseño de la política de Seguridad durante el último año. Su ascenso, remarcan cerca del Presidente, busca consolidar la línea dura contra el narcotráfico y fortalecer el discurso de “orden” que Milei considera uno de los ejes identitarios de su administración.

El caso de Presti representa un movimiento aún más significativo. El teniente general, ex jefe del Estado Mayor del Ejército, se convertirá en el primer militar de carrera en asumir Defensa desde el retorno democrático, un gesto que en la Casa Rosada interpretan como parte del intento de “normalizar” el rol de las Fuerzas Armadas en el sistema institucional. El mensaje, sostienen, está dirigido tanto a la interna castrense como a un sector del electorado que valora la disciplina militar.

Karina Milei mueve las piezas del partido

Mientras el Presidente pone el foco en la estructura estatal, su hermana y secretaria general de La Libertad Avanza, Karina Milei, avanza en la reorganización política del espacio. Prepara un acto de gran escala en la provincia de Buenos Aires, territorio clave para demostrar fortaleza partidaria después del ciclo electoral y consolidar su liderazgo en la construcción bonaerense.

La movida ocurre en paralelo a un momento tenso puertas adentro del Gobierno. El llamado “Consejo de Mayo”, la mesa que debía ordenar el paquete de reformas estructurales, quedó suspendido luego de filtraciones sobre proyectos educativos y laborales que generaron ruido interno y cuestionamientos externos. Las fugas, admiten en el oficialismo, afectaron la confianza y volvieron a mostrar diferencias sobre cómo avanzar con las transformaciones que plantea Milei.

Un doble tablero que define el rumbo

El recambio ministerial y el despliegue partidario no ocurren de manera aislada: ambos movimientos responden a la necesidad del Presidente de recomponer su base de sustentación política, tanto dentro del Estado como en su fuerza partidaria. La pregunta que sobrevuela a aliados y opositores es si este reacomodamiento es una maniobra para reforzar autoridad o un intento de blindaje frente a un Congreso que empieza a mostrar resistencias.

La reunión de este martes podría dar algunas pistas. Milei buscará ordenar la escena, formalizar la nueva dupla Monteoliva–Presti y marcar un tono político renovado, mientras Karina Milei afina el armado territorial para sostener el músculo legislativo de La Libertad Avanza.

En ese contexto, la llegada de Presti ya genera movimientos en la interna militar: mientras algunos mandos ven su designación como un gesto estabilizador, otros temen una mayor impronta política del Ejército sobre el resto de la estructura castrense.

La apuesta del Presidente, en definitiva, combina gestión y estrategia: un Gabinete que aspire a mostrar firmeza técnica, y un partido que gane volumen para sostener las reformas que Milei aún espera llevar al Congreso.