Docentes universitarios anticipan que no iniciarán el ciclo lectivo 2026 si no se aplica la Ley de Financiamiento

La tensión en el sistema universitario público volvió a escalar luego de que la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) resolviera avanzar con un plan de lucha que podría impedir el comienzo de las clases en 2026 si el Gobierno no garantiza la plena implementación de la Ley de Financiamiento de la Educación Universitaria.

La decisión fue tomada en un plenario nacional que reunió a representantes de 30 gremios docentes, entre ellos ADULP, el sindicato que nuclea a los docentes de la Universidad Nacional de La Plata.

Desde CONADU advirtieron que el escenario es crítico y que la falta de recursos está llevando a las universidades a un punto límite.
💬 “Si no hay una respuesta urgente, el desfinanciamiento provocará un daño que llevará años revertir”, expresó el secretario general, Carlos De Feo.

Durante el encuentro, los gremios realizaron un repaso del deterioro salarial acumulado y de las medidas de fuerza desplegadas a lo largo del año frente al ajuste aplicado por el gobierno de Javier Milei sobre las universidades públicas. En 2025, el sector concretó casi 30 días de paro y múltiples acciones de protesta sin obtener soluciones de fondo.

Las organizaciones sindicales destacaron como un avance la aprobación legislativa de la Ley de Financiamiento, impulsada por el Frente Sindical Universitario, el CIN y la FUA, pero remarcaron que su futuro es incierto si no se garantiza su aplicación plena.

Además del reclamo presupuestario, los docentes exigen:
📌 recomposición salarial urgente,
📌 reapertura de paritarias,
📌 y la desconexión de las negociaciones universitarias de la paritaria general del sector estatal, a la que quedaron atadas con el cambio de gobierno.

➤ Conadu Histórica también anunció medidas

En paralelo, Conadu Histórica convocó a una semana completa de paro para reclamar el pago de una deuda salarial del 43,95% y exigir que se asegure el presupuesto universitario. La medida no afectará el funcionamiento de los colegios y facultades de la UNLP.

El conflicto, lejos de cerrarse, muestra señales de profundización y anticipa un inicio de año complejo para el sistema universitario público.