El Gobierno activará en enero la Fase 4 del plan económico con foco en reservas y estabilidad

El Gobierno nacional pondrá en marcha a partir del 1° de enero la Fase 4 del programa económico, una instancia clave que estará orientada a fortalecer las reservas, sostener el proceso de desaceleración inflacionaria y garantizar el cumplimiento de los compromisos financieros previstos para el comienzo del año.

La nueva etapa forma parte del programa monetario con proyección hasta 2026, delineado por el Banco Central de la República Argentina, que definió los principales lineamientos que regirán la política económica en los próximos meses.

Entre los ejes centrales se destaca una estrategia de remonetización gradual de la economía, con una mayor inyección de pesos para acompañar la recuperación de la demanda de dinero, pero bajo un esquema de estricto control monetario para evitar desajustes macroeconómicos. Desde el organismo señalaron que el seguimiento de los agregados monetarios será determinante en esta fase.

En ese marco, el Banco Central anticipó que la expansión de la base monetaria se apoyará principalmente en la compra de divisas, priorizando la acumulación de reservas internacionales. El esquema habilita adquisiciones diarias de hasta un porcentaje del volumen operado en el mercado, además de compras puntuales por fuera de esas operaciones.

Otro de los cambios previstos es la implementación de nuevas bandas cambiarias, que se actualizarán en función de la inflación con un rezago de dos meses, incorporando así un mecanismo de ajuste automático vinculado a la evolución de los precios.

El inicio de la Fase 4 coincide con un período sensible para las finanzas públicas: durante enero, el Tesoro deberá afrontar importantes vencimientos de deuda en moneda extranjera, lo que vuelve central la estrategia de fortalecimiento del frente cambiario.

Desde el Banco Central también señalaron que el mayor acceso de empresas al financiamiento externo podría permitir que las divisas adquiridas se traduzcan en un incremento real del stock de reservas, sin necesidad de destinarlas al pago inmediato de obligaciones.

Posibles cambios en el cepo

En este contexto, la autoridad monetaria dejó abierta la posibilidad de flexibilizar algunas restricciones cambiarias para el sector empresarial, siempre que se consolide la estabilidad del mercado y el Estado logre financiamiento sostenido en el exterior. Entre las opciones en análisis figuran alivios en el giro de utilidades y en el pago de deudas comerciales anteriores a 2025.

Por último, el organismo ratificó que continuará avanzando con la normalización del esquema de encajes bancarios, un proceso que se desarrollará de manera gradual y alineada con los objetivos de estabilidad de precios y reactivación del crédito, dos de los pilares del programa económico impulsado por el gobierno de Javier Milei.