El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez mantiene una actitud de cooperación con su gobierno en el marco del proceso político abierto en Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro.

Las declaraciones fueron realizadas el domingo por la noche durante un intercambio con periodistas a bordo del Air Force One, donde el mandatario norteamericano sostuvo que Estados Unidos cumple un rol central en la etapa de transición. “Estamos involucrados y tenemos diálogo con quienes están ejerciendo funciones de gobierno”, afirmó, aunque evitó precisar quién detenta formalmente el poder en Caracas.
Consultado sobre si ya mantuvo una conversación directa con Rodríguez, Trump aclaró que aún no habló personalmente con ella, pero señaló que funcionarios de su entorno sí lo hicieron. “Hablaré con ella cuando sea el momento indicado”, expresó.
En ese contexto, el jefe de la Casa Blanca vinculó la cooperación mencionada con los intereses estratégicos de Washington en la región. Describió a Venezuela como un país “devastado” y planteó que su recuperación requerirá fuertes inversiones extranjeras, especialmente en el sector energético. Según dijo, Estados Unidos necesita contar con acceso pleno a los recursos del país, entre ellos el petróleo, para avanzar en la reconstrucción de su infraestructura.
Trump también desestimó las declaraciones públicas de Rodríguez en las que cuestionó la operación estadounidense por considerarla una violación del derecho internacional. Al respecto, aseguró que los mensajes que recibe en privado son distintos. “Ustedes escuchan una versión; yo escucho otra”, respondió ante las consultas de la prensa.
En paralelo, el mandatario se refirió al proceso judicial que enfrentará Maduro en Estados Unidos y anticipó que será “un juicio muy duro”. Según afirmó, el caso que impulsa el Departamento de Justicia es sólido y cuenta con amplio respaldo. “El expediente es contundente y la gente está conforme con lo que hicimos”, sostuvo.
Maduro deberá presentarse este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, en una audiencia inicial que marcará el comienzo formal del proceso judicial. El expediente está a cargo del juez Alvin K. Hellerstein, a quien Trump calificó como un magistrado “altamente respetado”.
Las acusaciones contra el exmandatario venezolano incluyen narcoterrorismo y conspiración para el tráfico internacional de drogas, cargos que ya habían sido formulados por fiscales estadounidenses en 2020. Según la investigación, Maduro habría encabezado durante años una estructura destinada a facilitar el ingreso de grandes cargamentos de cocaína a Estados Unidos, con apoyo de sectores del Estado venezolano.
El expediente también menciona a su esposa, Cilia Flores, señalada como parte del círculo de poder investigado. Su nombre ya había sido vinculado a causas previas, entre ellas la condena en Nueva York de dos de sus sobrinos por delitos relacionados con el narcotráfico.
La audiencia prevista para este lunes no implicará aún el inicio del juicio, sino que servirá para formalizar los cargos, establecer las condiciones de detención y fijar los primeros pasos del calendario judicial, en una causa que promete tener fuerte impacto político y diplomático a nivel internacional.
