El Gobierno nacional puso en marcha una nueva normativa para reforzar la vigilancia y sanción de la pesca ilegal en el Mar Argentino, una práctica que cada año se intensifica con la presencia masiva de buques extranjeros, principalmente de origen chino, en el límite de la Zona Económica Exclusiva.

La medida otorga mayor valor legal a la detección por medios remotos, como registros satelitales y sistemas electrónicos, que permitirán iniciar sumarios y aplicar multas aun cuando los barcos aleguen “tránsito inocente” o intenten justificar su presencia sin autorización. De esta manera, se busca cerrar las zonas grises que facilitaban incursiones ilegales en aguas argentinas.
Según la normativa, se considerará indicio de pesca ilegal cuando los buques naveguen a baja velocidad o con maniobras compatibles con tareas extractivas, especialmente en el caso de poteros dedicados a la captura de calamar. Los controles estarán a cargo de la Prefectura Naval Argentina, con el objetivo de proteger los recursos marítimos y preservar el ecosistema frente a la depredación pesquera.
