
La investigación por la desaparición de Yanina Belén Correa, de 30 años, dio un giro determinante. En las últimas horas se confirmó que los restos óseos encontrados a comienzos de enero en un descampado de Abasto corresponden a la joven que era buscada desde fines de diciembre.
La identificación se logró tras el análisis genético practicado sobre un cráneo hallado el 3 de enero en la zona de 215 y 519. El cotejo arrojó resultado positivo y fue incorporado formalmente al expediente judicial.

Con esta confirmación, la causa dejó de tramitarse como “averiguación de paradero” y pasó a investigarse bajo la figura de “averiguación de causales de muerte”, lo que implica un cambio sustancial en la orientación del proceso que lleva adelante la Fiscalía N° 6 de La Plata.
Yanina residía con su pareja a pocos metros del lugar donde fueron encontrados los restos. Según indicaron allegados, el hombre no volvió a ser visto en el barrio tras la desaparición. Además, familiares señalaron que la última comunicación que él mantuvo con el entorno de la joven incluyó un mensaje que generó inquietud: “Yanina ya no va a volver”.
La familia sostuvo desde el inicio que su ausencia era inusual, ya que nunca se había ido sin avisar y tenía cuatro hijos, a quienes dedicaba la mayor parte de su tiempo.
Mientras continúan las pericias para esclarecer lo ocurrido, allegados a la víctima convocaron a una movilización para reclamar justicia. La concentración fue anunciada para este miércoles a las 18:30 en 520 y 208.

Hasta el momento no hay personas detenidas ni imputadas, pero el resultado del ADN marca un punto de inflexión en una causa que ahora busca determinar cómo y en qué circunstancias murió Yanina Correa.
