En la previa del debate por la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el Gobierno nacional confirmó que aplicará descuentos salariales a los empleados públicos que se sumen al paro convocado por la CGT para la jornada en que se trate el proyecto.

Desde el Ejecutivo señalaron que la medida se implementará bajo el mismo criterio aplicado en anteriores huelgas nacionales: quienes no concurran a sus puestos de trabajo o no cumplan funciones durante el día de la protesta verán impactado el descuento en sus haberes.
El posible paro general se da en un contexto de alta tensión política por la reforma laboral que impulsa el oficialismo. Además, distintos gremios del transporte ya anticiparon su adhesión, lo que implicaría la paralización de colectivos, trenes, subtes y taxis en gran parte del país.
La advertencia oficial generó una rápida reacción sindical. Desde ATE Nacional cuestionaron la postura del Gobierno y defendieron el derecho constitucional a huelga, anticipando que la adhesión en la administración pública podría ser masiva.
El clima entre la Casa Rosada y los gremios se mantiene tenso mientras avanza el tratamiento legislativo del proyecto, que podría definir el escenario de conflictividad en las próximas semanas.
