
La muerte de un preso de 26 años dentro de la Unidad Penal N°1 de Paraná desató una fuerte protesta de familiares y allegados frente al establecimiento penitenciario, donde hubo quema de neumáticos y momentos de tensión. Incluso, en medio de la manifestación, algunas personas terminaron alcanzadas por el fuego al arrojar combustible sobre las cubiertas encendidas.
El interno fallecido fue identificado como Martín Siegfried, quien estaba alojado en el pabellón 6 del penal entrerriano. El hecho ocurrió durante la tarde y quedó bajo investigación judicial para establecer de qué manera fue atacado dentro de la cárcel.
De acuerdo con la versión oficial, personal penitenciario advirtió ruidos y disturbios dentro del sector y, al intervenir, encontró al joven con graves heridas provocadas con un arma casera, conocida en el ambiente carcelario como faca tumbera. Aunque fue trasladado de urgencia a un hospital, murió poco después.
Desde el Servicio Penitenciario sostuvieron en un primer momento que el crimen se habría producido durante una pelea entre internos por el control del pabellón, hipótesis que por ahora guía parte de la investigación.
La familia de la víctima, sin embargo, rechaza de plano esa explicación. Sus allegados aseguran que el joven no murió en una pelea, sino que lo atacaron mientras dormía, y por eso exigen que se esclarezca qué ocurrió realmente dentro del penal.
En ese contexto, dos hermanos de apellido Miño, también detenidos por causas de homicidio, fueron trasladados a la Alcaidía de Tribunales y quedaron bajo sospecha en el expediente.
Horas después del crimen, familiares y amigos de Siegfried se concentraron frente a la unidad penitenciaria para pedir justicia. Durante la protesta prendieron fuego neumáticos sobre la vía pública y la situación se descontroló cuando, al arrojar nafta para avivar las llamas, parte del fuego se volvió contra quienes participaban de la manifestación.
El caso generó conmoción en Paraná y abrió nuevos cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad dentro del penal, mientras la Justicia intenta reconstruir cómo fue el ataque que terminó con la vida del interno.
