Tres sospechosos fueron detenidos acusados de formar parte de una banda que cometía asaltos violentos en el sur del conurbano bonaerense y que, en uno de sus golpes más impactantes, logró llevarse 50 millones de pesos en apenas un minuto y 15 segundos a una financiera. Entre los aprehendidos aparece un sargento de la Policía bonaerense, señalado como una pieza importante dentro de la organización.
La investigación apunta a un grupo que actuaba en Quilmes y que fue identificado por los investigadores como la “Banda de los Encapuchados”. Según la pesquisa, sus integrantes repetían una misma modalidad: llegaban con el rostro cubierto, usaban guantes para no dejar rastros y reducían a empleados y clientes con extrema violencia para concretar los robos en pocos segundos.
El golpe más importante fue cometido en una empresa dedicada a productos ganaderos, donde los asaltantes irrumpieron armados y se apoderaron de dos cajas con cerca de 50 millones de pesos en efectivo. Ese dinero estaba destinado a operaciones comerciales de la firma.
La causa también relaciona a la banda con otro asalto cometido en un mayorista conocido como “El Polaco”, ubicado en 187 y Roque Cisterna, donde cinco delincuentes armados entraron al local, amenazaron a las personas que estaban adentro y golpearon a un cliente con la culata de un arma. De allí escaparon con dinero en efectivo a bordo de una Renault Oroch.
A partir del análisis de cámaras y del seguimiento de distintos vehículos utilizados en los robos, los investigadores lograron avanzar sobre los sospechosos. El paso clave se dio cuando personal del GTO detectó en Quilmes Oeste un Nissan Versa con características coincidentes con las registradas en la investigación. Al interceptarlo, detuvieron a sus tres ocupantes.
Entre ellos se encontraba un sargento que prestaba servicio en la Unidad de Policía de Prevención Local de Florencio Varela, quien al momento del procedimiento llevaba su arma reglamentaria. Por su condición de integrante de la fuerza, la investigación también quedó bajo supervisión de la Policía Federal.

Los tres detenidos fueron imputados por robo agravado y, al ser indagados, optaron por no declarar. En paralelo, el Ministerio de Seguridad bonaerense dispuso la desafectación inmediata del policía involucrado y abrió un sumario interno a través de Asuntos Internos para determinar su grado de responsabilidad.
