El Gobierno nacional avanzará desde abril con un cambio de fondo en la política social: dejará sin efecto cerca de 900 mil planes vinculados al esquema que sucedió al Potenciar Trabajo y los reemplazará por vouchers destinados a formación laboral.

La medida impactará sobre quienes hoy forman parte del programa Volver al Trabajo, una herramienta que había quedado como transición tras la reformulación del Potenciar. Según se informó, ese pago mensual dejará de abonarse y será sustituido por un sistema orientado a cursos y capacitación para facilitar la inserción en el mercado laboral.
En los últimos días, los beneficiarios comenzaron a recibir avisos por correo electrónico y también a través de la app Mi Argentina, donde se les comunica la finalización del programa y los pasos para anotarse en el nuevo esquema.
La decisión se enmarca en la política impulsada por el Ministerio de Capital Humano, que busca desarmar el modelo de asistencia anterior y eliminar la participación de organizaciones sociales como intermediarias. Con este cambio, el dinero ya no se canalizará a través de estructuras externas, sino de manera directa hacia cada persona.
El universo alcanzado por la medida ronda las 900 mil personas, consideradas por el Gobierno como el sector con mayores posibilidades de ingresar al empleo formal. En paralelo, otro grupo cercano a 300 mil beneficiarios seguirá dentro de un esquema distinto, pensado para situaciones de mayor vulnerabilidad y con más dificultades para acceder a un trabajo.
El nuevo mecanismo funcionará a través de vouchers para capacitación. Cada beneficiario deberá inscribirse, elegir cursos y cumplir ciertas condiciones de asistencia y permanencia. Quienes abandonen el proceso perderán el beneficio y no podrán volver a solicitarlo.
Todavía no fue precisado el monto que tendrá cada voucher, ya que dependerá del costo de los cursos y de la cantidad de inscriptos. Lo que sí quedó definido es el cambio de criterio: el Estado dejará atrás el pago generalizado de un ingreso mensual para pasar a un sistema atado a formación y resultados concretos.
Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es reemplazar un esquema de asistencia permanente por uno que priorice la capacitación y el vínculo con el empleo.
