Piden al Gobierno medidas urgentes para contener el impacto del aumento de los combustibles

En medio de la escalada internacional del precio del petróleo, especialistas advirtieron que la suba de los combustibles ya empezó a golpear con fuerza en la Argentina y reclamaron medidas excepcionales para evitar que el impacto se traslade al resto de la economía.

Uno de los que encendió la alarma fue el exsecretario de Energía Jorge Lapeña, quien describió el escenario como un fuerte sacudón para el país. Según explicó, en apenas dos semanas se registraron incrementos de entre el 12% y el 15% en los combustibles, y la proyección mensual podría acercarse al 30%, con consecuencias directas sobre el bolsillo de los consumidores.

Para el especialista, este escenario no solo agrava la presión inflacionaria, sino que además alimenta el malestar social. En ese marco, cuestionó la postura del presidente Javier Milei y consideró que su administración prioriza la recaudación fiscal antes que cualquier intento por aliviar el costo que enfrentan los usuarios.

Lapeña también comparó la situación argentina con la de otros países que adoptaron herramientas para amortiguar la crisis energética. Mencionó, por ejemplo, decisiones tomadas en Europa para reducir impuestos y contener los aumentos, y sostuvo que la respuesta local se ubica en la vereda opuesta.

Además, fue crítico con los mensajes oficiales vinculados al contexto internacional y con las declaraciones surgidas desde YPF en relación con la política de precios. A su entender, no existe ningún motivo para celebrar una suba tan marcada en el valor de los combustibles, sobre todo cuando termina repercutiendo en toda la estructura de costos de la economía.

Frente a este panorama, propuso que el Gobierno deje de lado por un tiempo la lógica de mercado absoluto y aplique medidas transitorias para evitar que el precio interno copie de manera automática la cotización internacional del crudo.

Entre las alternativas planteadas, mencionó la posibilidad de fijar precios máximos que contemplen los costos reales de producción en la Argentina, en lugar de atar los valores locales a referencias externas. También sugirió aplicar retenciones o aranceles temporarios a la exportación por un plazo breve, de entre 30 y 40 días, con el objetivo de desacoplar el precio interno y garantizar que las empresas vendan en el mercado local a valores acordes a la realidad productiva del país.

Por último, Lapeña remarcó que el precio de la nafta en la Argentina ya se ubica entre los más altos de la región, con un valor cercano a 1,34 dólar por litro. En ese contexto, advirtió que el país no está en condiciones de absorber un sobrecosto de esta magnitud en medio de los niveles de pobreza actuales, y reclamó una intervención concreta para evitar que la crisis internacional se traduzca en un nuevo golpe para la economía doméstica.