La causa por el triple crimen de Florencio Varela registró un nuevo avance con la confirmación de que Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, ya se encuentra en la etapa final del proceso de extradición desde Perú y podría ser enviado a la Argentina en un plazo cercano a los 30 días para quedar a disposición de la Justicia.

De acuerdo a lo informado, las autoridades peruanas notificaron que el trámite ya ingresó en su fase de ejecución, luego del trabajo articulado entre el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, la Secretaría N°8 y organismos diplomáticos del país vecino. A partir de ahora, resta coordinar el operativo de traslado, que se realizará con intervención de Interpol.
En una instancia previa, Perú ya había dado luz verde a la extradición pasiva del acusado tras el aval de su Corte Suprema. Sin embargo, con el avance de la investigación, la Justicia argentina impulsó una ampliación del pedido para incorporar nuevos delitos surgidos durante el expediente.
Valverde Victoriano está acusado por homicidio agravado por premeditación, ensañamiento, alevosía y violencia de género, en una causa que investiga los asesinatos de Lara Gutiérrez, de 15 años, Brenda del Castillo, de 20, y Morena Verdi, también de 20. En el expediente judicial aparece señalado como una pieza central de la estructura criminal investigada.

Si bien en un primer momento fue apuntado como uno de los principales responsables de los crímenes y como referente de una organización narco transnacional, luego surgió en la pesquisa la figura de “Señor J”, identificado como Joseph Freyser Cubas Zavaleta, a quien los investigadores ubican en un escalón superior y como presunto autor de la orden.
Tras el triple asesinato, “Pequeño J” escapó del conurbano bonaerense y fue localizado más de diez días después en Pucusana, al sur de Lima, en el marco de una búsqueda internacional. La Argentina había pedido su extradición en septiembre, pero como el imputado rechazó entregarse de manera voluntaria, el trámite siguió por la vía formal.
Desde entonces permanece alojado en el Penal de Nuevo Imperial, en Cañete, una prisión considerada de alta complejidad dentro del sistema penitenciario peruano. Ahora, la atención está puesta en la organización del traslado para que enfrente el proceso judicial en territorio argentino.
