La presencia en una escuela de La Plata de uno de los adolescentes señalados en la causa por el crimen de Kim Gómez volvió a generar un fuerte malestar entre las familias de la comunidad educativa. El menor, que tenía 14 años al momento del hecho y no fue juzgado por su edad, asiste a clases bajo un régimen especial mientras permanece alojado en un instituto de menores por disposición judicial. La situación abrió una nueva controversia entre padres y madres, que reclaman medidas de seguridad y piden que sea retirado del establecimiento al considerar que su permanencia altera el normal desarrollo de las actividades y provoca temor entre los alumnos.

El adolescente concurre a la Escuela Secundaria N°41 de Abasto, que funciona en el mismo edificio que la Primaria N°6. Según trascendió, cursa tercer año y es trasladado diariamente desde el instituto donde permanece alojado para cumplir con la escolaridad obligatoria. En los últimos días, la tensión aumentó luego de que circularan denuncias sobre conductas intimidantes y un supuesto video en el que el joven haría referencia al caso que conmocionó a la ciudad.
Frente a esta situación, las autoridades del establecimiento convocaron a una reunión con las familias junto a representantes del Organismo de Niñez e inspectores educativos. Sin embargo, el encuentro no logró desactivar la preocupación de un sector de padres y madres, que insiste en que la presencia del adolescente dentro del colegio genera miedo y afecta la convivencia escolar.
El reclamo tomó fuerza en medio de una discusión sensible, donde se cruzan el derecho del menor a continuar con su escolaridad y la inquietud de la comunidad educativa por el impacto que su presencia provoca en otros estudiantes. Por ahora, el caso sigue rodeado de polémica y mantiene en alerta a las familias del establecimiento.
