Milei anunció una reforma electoral con eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento y Ficha Limpia

El presidente Javier Milei adelantó que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto de reforma electoral que propone modificar de manera profunda el sistema vigente.

Entre los principales puntos de la iniciativa se destacan la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cambios en el financiamiento de la política y la incorporación de la denominada Ficha Limpia, que impediría competir en elecciones a personas con condenas por corrupción.

El anuncio fue realizado a través de las redes sociales del mandatario, donde aseguró que la propuesta tiene como objetivo “terminar con la impunidad” y avanzar hacia un esquema electoral distinto. En ese marco, cuestionó el funcionamiento actual de las PASO al sostener que representan un costo para el Estado y, por ende, para la ciudadanía. “Basta de obligar a los argentinos a pagar internas de la casta”, expresó.

En relación al financiamiento político, el proyecto buscará reducir el uso de recursos públicos en campañas electorales y avanzar hacia un modelo con mayores controles y modificaciones en la forma en que se sostienen las estructuras partidarias. Según planteó el Presidente, la intención es limitar los privilegios dentro del sistema político y transparentar el uso de fondos.

Otro de los ejes centrales de la iniciativa es la implementación de Ficha Limpia, una herramienta que ya se debate en distintos distritos y que apunta a impedir que personas con condenas judiciales por delitos de corrupción puedan presentarse como candidatos. Desde el oficialismo consideran que este punto es clave para elevar los estándares de integridad en la función pública.

El proyecto será girado al Congreso en las próximas horas y se espera que genere un fuerte debate político, tanto por el impacto institucional de las medidas como por las diferencias que ya existen con sectores de la oposición respecto al futuro del sistema electoral. La discusión se dará en un contexto de tensión entre el oficialismo y distintos bloques parlamentarios, que ya adelantaron reparos sobre cambios estructurales en materia electoral.

De avanzar, la reforma implicaría una transformación significativa en la forma en que se organizan y financian las elecciones en Argentina, abriendo un nuevo capítulo en la agenda política nacional.