La Universidad Nacional de La Plata vuelve a transitar una semana marcada por el conflicto gremial. En medio de los reclamos salariales y del pedido de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, los docentes ratificaron una nueva medida de fuerza que impactará en facultades y colegios preuniversitarios.

El inicio del ciclo lectivo 2026 quedó atravesado por una fuerte tensión dentro de la comunidad universitaria. A las jornadas de paro impulsadas por los docentes se sumaron también medidas del sector nodocente, en un escenario que ya alteró el normal desarrollo de las cursadas, los exámenes y la actividad diaria en distintas unidades académicas.
En La Plata, el reclamo tuvo además una fuerte presencia en la calle. Durante las últimas semanas se realizaron clases públicas, movilizaciones, asambleas, ollas populares y marchas de antorchas, con participación de docentes, nodocentes y estudiantes. Según trascendió, en la última marcha se reunieron más de 5.000 personas en defensa de la universidad pública.
El conflicto también golpea de lleno a los estudiantes, que enfrentan incertidumbre por la continuidad de las clases y la organización del calendario académico. A esto se sumó el reclamo por la acreditación del boleto universitario en la tarjeta SUBE, que todavía no habría alcanzado a la totalidad de los alumnos.
Si bien algunas facultades lograron sostener buena parte de sus actividades, como Económicas, Informática, Odontología, Derecho y Veterinaria, en otros espacios el impacto fue mayor. En colegios preuniversitarios y varias facultades ya se acumulan más de 20 días sin actividad normal desde el comienzo del año.
La situación abrió, además, un fuerte debate entre las familias de los colegios dependientes de la UNLP. En el caso de la Anexa, por ejemplo, un grupo de padres manifestó su rechazo a la pérdida de días de clase e incluso analiza avanzar por la vía judicial para reclamar que se garantice el derecho a estudiar, mientras otros sectores acompañan las medidas de fuerza.
Desde la UNLP, las autoridades pidieron buscar alternativas de protesta que no afecten el dictado de clases. Sin embargo, los gremios sostienen que continuarán con el plan de lucha mientras no haya una recomposición salarial y no se cumpla plenamente la Ley de Financiamiento Universitario.
En este contexto, la comunidad universitaria ya mira hacia el 12 de mayo, fecha prevista para una nueva Marcha Federal Universitaria, que podría convertirse en otro punto clave del reclamo.
