
La causa iniciada por las denuncias de acoso contra alumnas menores de edad en inmediaciones de colegios privados de La Plata sumó un dato clave en las últimas horas: el hombre señalado por familias y testigos fue identificado por la Policía, aunque por el momento no fue encontrado.
El caso tomó estado público el miércoles 6 de mayo, cuando comenzaron a circular alertas entre padres y autoridades educativas por la presencia de un automovilista que habría realizado comentarios inapropiados a estudiantes en la zona de los colegios Santa Teresa, Mater Dei y San Pío X.
De acuerdo con los testimonios incorporados a la investigación, el hombre circulaba en un Peugeot plateado, patente NPV 092, y se detenía cerca de las alumnas para hablarles desde el interior del vehículo. Uno de los relatos más preocupantes indicó que incluso habría abierto la puerta del auto para intentar que las menores se acercaran.
Ante esa situación, un padre decidió intervenir, increpó al conductor y luego lo siguió durante varias cuadras. Si bien finalmente perdió de vista el rodado, logró tomar una fotografía del vehículo y aportar información que resultó importante para el avance de la pesquisa.
Tras la denuncia radicada en la Comisaría Quinta, también se sumaron advertencias desde el ámbito escolar. Un preceptor de uno de los colegios señaló que el mismo auto había sido visto durante varios días en la zona, en circunstancias similares.
La investigación quedó en manos de la UFI N°8, a cargo del fiscal Martín Almirón. En ese marco, las tareas policiales permitieron identificar al sospechoso como Damián Mansilla, de 37 años, con domicilio en Ensenada.
Fuentes del caso indicaron que los efectivos fueron hasta su vivienda, pero no lograron ubicarlo ni encontrar el vehículo mencionado en las denuncias. Por ese motivo, los investigadores creen que podría estar ocultándose mientras avanza el expediente.
En paralelo, la fiscalía analiza el material reunido y no descarta modificar la calificación inicial de “averiguación de ilícito” por figuras vinculadas al acoso y a posibles exhibiciones obscenas, especialmente ante versiones que indicarían que los episodios podrían no haber sido aislados.
Mientras tanto, la preocupación continúa entre las familias de la comunidad educativa. Algunas alumnas habrían quedado afectadas emocionalmente por lo ocurrido y no quieren asistir a clases. Por eso, se reforzaron los controles y la presencia policial en los horarios de entrada y salida de los establecimientos de la zona.
