Vecinos de un edificio de La Plata denuncian amenazas, disturbios y una convivencia cada vez más grave

Vecinos de un edificio ubicado en 14 entre 32 y 33, en La Plata, volvieron a expresar su preocupación por una situación que, aseguran, se volvió insostenible. Desde hace más de un año denuncian episodios reiterados de violencia, amenazas, daños, disturbios y el ingreso constante de personas ajenas al lugar.

El conflicto ya había sido visibilizado el pasado 17 de abril, cuando residentes del inmueble advirtieron sobre el delicado contexto que atravesaría una propietaria del edificio, a quien describen en una situación de fuerte vulnerabilidad vinculada a problemas de salud mental y consumo.

Según relataron los vecinos, la mujer habría comenzado a relacionarse con personas que frecuentan la zona y que estarían vinculadas al ambiente de los limpiavidrios. Desde entonces, sostienen que comenzaron a repetirse escenas de tensión dentro del edificio, con discusiones, gritos durante la madrugada y situaciones que alteran la vida diaria de quienes residen allí.

Entre los hechos denunciados mencionan agresiones físicas, amenazas, daños en espacios comunes, roturas en el ascensor, problemas de higiene y disturbios en pasillos y escaleras. Además, aseguran que cuentan con registros de cámaras de seguridad donde habrían quedado grabados distintos episodios.

Lejos de mejorar, la situación volvió a agravarse durante la madrugada del 13 de mayo. De acuerdo con el testimonio de los residentes, después de las 2 de la mañana se registraron nuevas discusiones y momentos de tensión dentro y fuera del edificio.

En los videos aportados por los vecinos pueden escucharse insultos, amenazas y reclamos desde los balcones, mientras algunos habitantes del lugar exigían que las personas señaladas como conflictivas se retiraran del inmueble y advertían que volverían a llamar a la Policía.

“Esto pasa a cualquier hora. Ya no se puede descansar ni vivir tranquilos”, expresaron los vecinos, quienes aseguran que los problemas se repiten casi a diario y que el miedo crece entre familias y estudiantes que viven en el edificio.

También señalaron que, pese a los reclamos, la mujer involucrada continuaría permitiendo el ingreso de las personas apuntadas por los disturbios. “No entra en razón y no logran contenerla”, lamentaron.

Los residentes remarcan que ya hubo intervenciones policiales y que se aportaron videos y pruebas, pero sostienen que hasta el momento no hubo una solución concreta para frenar el conflicto.

Ante este escenario, volvieron a pedir una intervención urgente de organismos estatales, asistencia integral para la mujer involucrada y medidas que permitan garantizar la seguridad dentro del edificio antes de que la situación derive en un hecho más grave.