Aulas sin celulares en el Colegio Nacional de La Plata: la experiencia tuvo una fuerte aceptación

El Colegio Nacional de la UNLP implementó una medida concreta para evitar el uso de celulares durante las clases: instaló lockers de madera en cada curso para que los estudiantes dejen allí sus teléfonos al comenzar la jornada.

El sistema comenzó a aplicarse este año y establece que, al ingresar al aula, cada alumno debe colocar su celular en un casillero. Luego, el preceptor guarda los equipos bajo llave y los devuelve al finalizar el horario escolar, salvo que algún docente los solicite para una actividad pedagógica.

La restricción ya existía dentro de las normas de la institución, pero no siempre se cumplía de manera efectiva. Por eso, el colegio decidió avanzar con una solución práctica que permitiera ordenar el uso de los dispositivos dentro del aula.

Los lockers fueron financiados con aportes de la cooperadora y del Centro de Ex Alumnos. Cada estructura cuenta con espacios individuales para los estudiantes y queda bajo la responsabilidad del preceptor.

Según señalaron desde la institución, el impacto fue inmediato. Las autoridades remarcaron que volvió a escucharse interacción entre los alumnos y que incluso debieron volver a pedir silencio en clase. Antes, indicaron, el aula podía parecer tranquila, aunque muchos estudiantes permanecían pendientes del teléfono debajo del banco.

La medida también generó una buena recepción entre las familias. Desde la conducción del colegio afirmaron que, cuando se comunicó la decisión, los padres la acompañaron con aplausos.

Además, destacaron que la prohibición ayudó a reducir conflictos originados en redes sociales durante el horario escolar, lo que permitió mejorar el clima dentro de la institución.

La comunicación entre las familias y los alumnos volvió a canalizarse a través de las preceptorías y los teléfonos de dirección, como ocurría antes de la masificación de los smartphones.

La experiencia del Colegio Nacional se da en medio del debate sobre el uso de celulares en las escuelas y muestra una alternativa simple para hacer cumplir la norma dentro del aula.