Un informe elaborado por especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió que el Salario Mínimo, Vital y Móvil acumula una pérdida cercana al 40% de su poder adquisitivo en comparación con noviembre de 2023, en medio de un escenario marcado por la desaceleración de la inflación, pero también por el deterioro de los ingresos y del empleo formal.

El relevamiento, realizado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), señala que la capacidad de compra del salario mínimo registró una caída acumulada del 39,3% desde el inicio de la actual gestión nacional. Según el estudio, los mayores retrocesos se produjeron entre diciembre de 2023 y enero de 2024, cuando la aceleración inflacionaria provocó fuertes pérdidas en términos reales.
Si bien durante algunos meses posteriores se observaron recuperaciones parciales, los investigadores sostienen que esos avances no alcanzaron para recomponer el poder adquisitivo perdido.
El trabajo también analizó la evolución de los salarios registrados. De acuerdo con datos oficiales citados en el informe, los trabajadores del sector privado formal continúan por debajo de los niveles de ingreso que tenían a fines de 2023, mientras que en el sector público el retraso salarial es todavía más pronunciado.
Además del impacto sobre los ingresos, el estudio remarca que el mercado laboral continúa mostrando señales de fragilidad. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en febrero de 2026 se registró una leve recuperación mensual del empleo formal luego de varios meses consecutivos de caída.
Sin embargo, la comparación con los niveles de fines de 2023 sigue siendo negativa. El informe sostiene que desde noviembre de ese año se perdieron alrededor de 290 mil puestos de trabajo registrados, con especial impacto en sectores como la industria, el comercio y la construcción.
Los especialistas remarcan que, aunque la inflación mostró una desaceleración durante los últimos meses, la mejora todavía no logró traducirse en una recuperación sostenida del poder de compra de los salarios.
En ese contexto, el informe concluye que la recomposición de los ingresos continúa siendo uno de los principales desafíos para el mercado laboral argentino, en un escenario donde amplios sectores todavía no recuperan el nivel adquisitivo que tenían antes del fuerte ajuste registrado a fines de 2023.
