Crece el consenso para aceptar la oferta del Gobierno y se encamina una salida al conflicto universitario

Tras meses de paros, movilizaciones y reclamos salariales, el conflicto en las universidades nacionales podría ingresar en una etapa de resolución. La propuesta presentada por el Gobierno nacional comenzó a recibir respaldo en distintas asambleas docentes y gremiales, mientras crecen las expectativas de alcanzar un acuerdo definitivo en los próximos días.

Uno de los pronunciamientos más relevantes fue el de ADULP, el sindicato que representa a los docentes de la Universidad Nacional de La Plata, cuya asamblea resolvió aceptar la oferta oficial y elevar esa posición a los organismos federativos correspondientes. La definición es observada con atención debido al peso que tiene el gremio dentro de la federación docente universitaria.

La propuesta del Gobierno incluye una recomposición salarial superior al 21% para junio, una nueva actualización en octubre, la reapertura de la discusión paritaria en un plazo de tres meses y un incremento de los fondos destinados al funcionamiento de las universidades, hospitales universitarios y programas de becas estudiantiles.

Según trascendió en el ámbito universitario, varias asociaciones docentes del país también se mostraron favorables a aceptar la propuesta, aunque todavía restan definiciones formales de algunas bases sindicales y de las federaciones nacionales que nuclean a los trabajadores universitarios.

En paralelo, los rectores agrupados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) vienen siguiendo de cerca las negociaciones y habían manifestado en las últimas semanas la necesidad de alcanzar una solución que garantice previsibilidad presupuestaria y permita normalizar el desarrollo de las actividades académicas. La mejora en las partidas para funcionamiento universitario aparece como uno de los puntos que más valoran las autoridades de las casas de estudio.

Si bien aún no existe una resolución definitiva de todas las federaciones docentes, el escenario actual muestra un cambio respecto de los meses anteriores. Mientras hasta hace pocas semanas predominaban los paros y las medidas de fuerza, hoy gran parte de la discusión pasa por la aceptación o no de la propuesta oficial.

La definición final quedará en manos de las federaciones nacionales y de los órganos de conducción gremial, pero en el sistema universitario ya se percibe un clima de mayor optimismo. De ratificarse las posiciones que vienen surgiendo de las asambleas docentes, el prolongado conflicto salarial que atravesó a las universidades públicas durante el último año podría quedar encaminado hacia una solución negociada.