Javier Milei confirmó que viajará a Brasil el próximo 25 de julio para participar de un acto político en San Pablo y apoyar la candidatura de Flavio Bolsonaro. Luego se trasladará a Brasilia para reunirse con Jair Bolsonaro, en una visita que profundiza su alineamiento con la derecha brasileña y marca una nueva provocación hacia el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

El viaje se producirá en plena campaña presidencial y será leído como una intervención directa en la política interna de Brasil. Milei no oculta su intención de impulsar un bloque regional de gobiernos y dirigentes de derecha, con una agenda común en seguridad, economía, comercio exterior y alineamiento con Estados Unidos.
La Casa Rosada apuesta a que un triunfo del espacio bolsonarista modifique el equilibrio político de la región y fortalezca la influencia del mandatario argentino. El costo, sin embargo, podría ser un mayor deterioro del vínculo con Brasil, principal socio comercial de la Argentina dentro del Mercosur.
La agenda internacional de Milei también contempla viajes a Perú, Colombia y Ecuador para acompañar a dirigentes y gobiernos ideológicamente cercanos. Además, el Ejecutivo mantiene en carpeta la organización de una cumbre de líderes de derecha en Buenos Aires antes de fin de año.
Con esta estrategia, el Presidente busca posicionarse como referente del bloque conservador latinoamericano, aun cuando eso implique profundizar tensiones diplomáticas con los gobiernos de izquierda de la región.
