La Provincia intensifica los controles ante la posible llegada de un fuerte fenómeno de El Niño

La provincia de Buenos Aires reforzó las tareas de monitoreo y prevención frente al avance del fenómeno climático El Niño, que podría generar lluvias por encima de los niveles habituales, crecidas de ríos e inundaciones durante los próximos meses.

La preocupación creció luego de que el Gobierno nacional difundiera un plan preventivo para la Cuenca del Plata, una de las regiones que podría verse más afectada si se cumplen las proyecciones meteorológicas para la segunda mitad del año.

Ante este escenario, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, encabezó una reunión del Comité de Gestión del Riesgo y Emergencias (CORE), donde se evaluaron las acciones previstas para fortalecer la capacidad de respuesta frente a posibles contingencias.

Las autoridades provinciales señalaron que las zonas bajo mayor vigilancia son el norte bonaerense y las localidades cercanas a la cuenca del río Paraná, donde se espera un incremento de las precipitaciones y un posible aumento del caudal durante la primavera.

Como parte del plan preventivo, el Gobierno provincial lleva adelante trabajos de limpieza de ríos, arroyos y canales, mantenimiento de estaciones de bombeo y compuertas, recambio de alcantarillas y mejoras en terraplenes para reducir el riesgo de anegamientos.

Además, se presentó el Plan de Gestión del Riesgo Climático, una estrategia que contempla medidas de monitoreo permanente, acciones de respuesta rápida y obras de infraestructura destinadas a disminuir el impacto de inundaciones en distintas localidades bonaerenses.

El programa incorpora herramientas de seguimiento hidrometeorológico, planes de contingencia para garantizar servicios esenciales y más de un centenar de intervenciones hidráulicas orientadas a proteger tanto a los centros urbanos como a las áreas productivas.

Si bien aún no existe una confirmación sobre la magnitud que alcanzará el fenómeno, los distintos modelos climáticos coinciden en que será necesario mantener un seguimiento constante durante los próximos meses para anticipar posibles emergencias y minimizar sus consecuencias.