
Candela Arizaga declaró ante la Justicia por el confuso episodio ocurrido durante la madrugada en el barrio porteño de Belgrano y sostuvo que Facundo Moyano no la agredió físicamente. Según su versión, la situación se produjo en un contexto relacionado con el consumo de sustancias.
La modelo e influencer brindó testimonio en el Hospital Pirovano, adonde fue trasladada después de ser encontrada junto al dirigente sindical en la zona de Sucre y Virrey Vértiz.
Ante personal de la División Protección Familiar de la Policía de la Ciudad, Arizaga manifestó que Moyano “no le hizo nada” y negó haber sido golpeada.
Las primeras evaluaciones médicas indicaron que presentaba únicamente una lesión superficial en una rodilla, que habría sufrido al caerse mientras corría por la vía pública.
La declaración fue incorporada al expediente que tramita la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal porteño. Pese al testimonio de la joven, Moyano continuaba detenido mientras avanzaban las medidas ordenadas para esclarecer lo sucedido.
El dirigente quedó inicialmente acusado de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. La investigación se encuentra bajo la intervención del Juzgado Correccional N.º 4.
Como parte de las actuaciones, la Fiscalía solicitó el allanamiento del departamento ubicado sobre avenida del Libertador al 5400, donde habría comenzado la secuencia. El inmueble quedó custodiado por personal policial.
Además, Moyano se negó a realizarse una extracción de sangre y orina destinada a determinar la posible presencia de sustancias en su organismo.
Posteriormente fue trasladado a la Oficina Central de Identificación de la Ciudad para completar el fichaje y verificar sus antecedentes, antes de ser alojado en una dependencia policial a disposición de la Justicia.
