La madrugada de este lunes volvió a dejar a amplios sectores de La Plata sin energía eléctrica. Esta vez no se trató de un corte aislado: un incendio dentro de la Subestación Tolosa de EDELAP obligó a evacuar preventivamente viviendas cercanas y afectó el suministro en el casco urbano, Tolosa, Ringuelet, Villa Castells, San Carlos, José Hernández y Gonnet. La propia empresa confirmó que el fuego comenzó alrededor de las 2.30 y aseguró que las causas todavía se encuentran bajo investigación.

Pero el episodio dejó una pregunta inevitable: ¿qué pasó con las obras que EDELAP había anunciado apenas dos meses atrás precisamente en esa estación transformadora?
El 11 de junio, la distribuidora difundió oficialmente que había realizado trabajos en la Estación Transformadora Tolosa, ubicada en 528 entre Camino General Belgrano y 9, dentro de su denominado Plan de Inversiones. En aquel comunicado aseguró haber llevado adelante tareas de “renovación y mantenimiento integral” sobre la red de Alta Tensión y sostuvo que las intervenciones permitirían mejorar la calidad y la confiabilidad del servicio para más de 45 mil usuarios de City Bell, Villa Elisa, Gonnet, Tolosa y Gorina.
La información también fue difundida detalló que entre las tareas realizadas se encontraba el reemplazo de un interruptor por otro de mayores prestaciones y tecnología. La empresa afirmaba entonces que esa intervención permitiría mejorar justamente la calidad y confiabilidad del suministro en buena parte de la zona norte platense.
Poco más de dos meses después, la misma estación fue escenario de un incendio de magnitud que provocó un apagón extendido y obligó a desplegar bomberos, Defensa Civil, técnicos, grupos electrógenos y un esquema especial para intentar recomponer la red. Durante las primeras horas de la mañana, EDELAP tampoco había informado un horario concreto para la restitución total del servicio.
¿Qué se hizo realmente y qué parte de la estación fue intervenida?
Por el momento no existe información que permita afirmar que el incendio haya sido consecuencia de una falla en los equipos intervenidos en junio, ni tampoco que las obras anunciadas hayan estado directamente relacionadas con la instalación que se incendió. La propia compañía señaló que el origen del siniestro continúa bajo investigación.
Sin embargo, la proximidad entre ambos hechos abre interrogantes que EDELAP deberá explicar: qué equipos fueron renovados, qué alcance real tuvo el mantenimiento anunciado, si la instalación afectada estaba comprendida dentro de aquellas tareas, qué controles posteriores se realizaron y cuáles eran los mecanismos de respaldo previstos ante una contingencia de esta magnitud.
No se trata de cuestionar sin pruebas la existencia de una inversión, sino de exigir precisiones sobre una obra que la propia empresa promocionó como una mejora importante para la confiabilidad del sistema y que, pocas semanas después, quedó inevitablemente bajo la lupa tras un incendio que dejó a miles de usuarios sin servicio.
“Nos cobran una fortuna y vivimos pendientes de cuándo se vuelve a cortar”
El malestar entre los usuarios no comenzó este lunes. En Tolosa y Ringuelet, vecinos vienen manifestando desde hace tiempo su preocupación por interrupciones que, según aseguran, se repiten con demasiada frecuencia.
“Nos cobran una fortuna y somos rehenes de un servicio que se corta permanentemente. Hay días en los que se corta una o dos veces y ya vivimos pendientes de cuándo vuelve a pasar”, expresó a este medio un vecino de Ringuelet.
Otros residentes apuntaron en la misma dirección y cuestionaron que, pese a las obras e inversiones que periódicamente anuncia la compañía, los problemas continúen afectando actividades básicas de los hogares, comercios y trabajadores de la zona.
La bronca se potencia además por una característica propia del sistema eléctrico: EDELAP opera dentro de un área de concesión determinada, por lo que el usuario domiciliario no puede simplemente cambiar de distribuidora cuando está disconforme con el servicio. La empresa reconoce que abastece a más de un millón de personas en una superficie de 5.700 kilómetros cuadrados.
EDELAP ya fue multada por cortes ocurridos este mismo año
El descontento de los usuarios tampoco se limita únicamente a testimonios vecinales. El 29 de julio de 2026, menos de tres semanas antes del incendio de Tolosa, el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) sancionó a EDELAP con una multa de $699.905.848,41 por incumplimientos vinculados con las interrupciones del suministro ocurridas los días 2 y 3 de febrero de este año.
En aquella resolución, el organismo regulador concluyó que existieron incumplimientos relacionados con la prestación del servicio. EDELAP había sostenido durante el expediente que aquellas fallas se produjeron en un contexto de temperaturas extremas, tormentas y contingencias múltiples, pero finalmente la sanción fue aplicada.
El dato cobra especial relevancia porque OCEBA es justamente el organismo provincial encargado de fiscalizar y controlar que EDELAP cumpla con el Marco Regulatorio Eléctrico y su contrato de concesión.
Por eso, después de este nuevo episodio, el reclamo de muchos vecinos no está dirigido únicamente hacia la empresa. También aparecen cuestionamientos al nivel de control estatal y pedidos para que los organismos competentes determinen si las inversiones anunciadas son suficientes, si el mantenimiento de la infraestructura es adecuado y si los usuarios reciben la calidad de servicio que corresponde.
No existen elementos que permitan sostener una supuesta complicidad entre autoridades, organismos de control y la empresa. Sí existen, en cambio, una sanción oficial reciente, antecedentes de interrupciones y ahora un incendio de gran magnitud en una subestación donde EDELAP había anunciado tareas para aumentar la confiabilidad del servicio.
Una explicación que los usuarios esperan
EDELAP informó este lunes que trabaja en la reconfiguración de la red, con prioridad para hospitales y otros servicios esenciales, y que desplegó personal técnico y grupos electrógenos para avanzar con la restitución paulatina del suministro. La compañía también pidió disculpas a los usuarios afectados.
Pero para numerosos vecinos de Tolosa, Ringuelet y otros sectores afectados, las disculpas ya no alcanzan.
Después de un apagón masivo, un incendio en una instalación estratégica y a solo dos meses de que la empresa anunciara allí obras destinadas a mejorar la calidad y confiabilidad del suministro, queda pendiente una explicación mucho más profunda: qué falló, por qué falló y qué garantías existen de que una situación semejante no vuelva a repetirse.
