Allanaron la Unidad 31 de Florencio Varela y desarticularon una organización que operaba desde el penal

El procedimiento terminó con 11 internos imputados y 13 teléfonos celulares secuestrados. La investigación apunta a una estructura conocida como “La Comitiva”, acusada de extorsiones, amenazas, narcotráfico dentro de la cárcel y otras maniobras delictivas.

Un importante operativo judicial se realizó en la Unidad Penitenciaria N°31 de Florencio Varela en el marco de una causa que investiga a una organización criminal que habría funcionado desde el interior del establecimiento.

La pesquisa comenzó a partir de denuncias realizadas por familiares de detenidos y por personas alojadas en el penal. Con el avance de la investigación, los investigadores identificaron a un grupo de internos conocido como “La Comitiva”, cuyos integrantes se encontraban principalmente vinculados a sectores de limpieza y mantenimiento de la unidad.

Según la acusación, la organización habría desarrollado distintas actividades ilegales dentro de la cárcel, entre ellas extorsiones, amenazas, agresiones físicas, venta de drogas, reducción a la servidumbre y presuntos pagos de coimas.

La causa también puso bajo la lupa la posible participación o connivencia de integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense, entre ellos personal jerárquico, agentes en actividad y antiguos responsables del establecimiento.

A partir de las pruebas reunidas, la Justicia ordenó una serie de allanamientos en distintos sectores de la Unidad 31. Los procedimientos fueron llevados adelante por efectivos de la DDI Quilmes.

Las requisas alcanzaron varias celdas del Módulo A, sectores de los pabellones D y 1, además de dependencias internas del penal. También fue inspeccionada la Oficina del Subdirector.

Como resultado de los operativos, 11 internos quedaron imputados y se incautaron 13 teléfonos celulares, que serán sometidos a peritajes para determinar su posible utilización en las maniobras investigadas.

Uno de los datos que llamó especialmente la atención de los investigadores fue el hallazgo de dos celulares dentro de la Oficina del Subdirector, circunstancia que también será analizada en el expediente.

La Justicia busca ahora reconstruir el funcionamiento de la presunta organización, establecer qué rol cumplía cada uno de sus integrantes y determinar si existieron conexiones con personal penitenciario.

La investigación está a cargo de la UFI N°9 de Florencio Varela, especializada en delitos cometidos dentro del ámbito carcelario.