El animal, de casi 200 kilos, había sido rescatado con una importante herida que le provocó una fractura y daños pulmonares. Pese a ser trasladado para recibir asistencia, no logró sobrevivir.

Un lobo marino de aproximadamente 200 kilos murió en Santa Teresita luego de haber sido encontrado con una herida de arma de fuego que le provocó una fractura, una lesión pulmonar y un cuadro infeccioso de avanzada evolución.
El ejemplar fue rescatado y derivado a un centro especializado para recibir atención veterinaria. Sin embargo, debido a la gravedad de su estado, falleció poco tiempo después a causa de una sepsis.
Durante la necropsia, los especialistas también detectaron restos de redes en el estómago del animal, un dato que abrió distintas líneas de análisis sobre lo ocurrido.
Una de las hipótesis que se investiga es que el lobo marino pudo haber tenido algún tipo de contacto con personas vinculadas a la actividad pesquera. No obstante, hasta el momento no se logró establecer quién efectuó el disparo ni si ese episodio estuvo directamente relacionado con una interacción con pescadores.
Desde la Fundación Mundo Marino explicaron que la herida presentaba signos compatibles con varios días de evolución y un fuerte proceso infeccioso, lo que agravó considerablemente el cuadro.
La organización también volvió a remarcar la necesidad de trabajar en formas de convivencia entre la fauna marina y las actividades humanas. Especialistas señalaron que estos animales se acercan a las redes en busca de alimento y advirtieron que cualquier conflicto debe resolverse mediante prevención y manejo responsable, y no a través de agresiones contra los ejemplares.
