Emilia Troncoso salió del quirófano tras recibir el corazón que esperaba: la cirugía fue exitosa

La niña mendocina de 12 años atravesó una intervención de unas ocho horas en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Su familia confirmó que el trasplante terminó bien y ahora comienza una etapa clave de recuperación.

Después de meses de espera y de una jornada cargada de ansiedad, Emilia Troncoso recibió finalmente el corazón que necesitaba. La niña mendocina de 12 años salió del quirófano pasada la medianoche, luego de una cirugía que se extendió durante alrededor de ocho horas.

La intervención se realizó en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde Emilia permanece internada desde hace más de cuatro meses. Al finalizar el procedimiento, los médicos se comunicaron con la familia para informar que el trasplante había concluido satisfactoriamente.

Su papá, Cristian Troncoso, confirmó la noticia y agradeció especialmente el acompañamiento recibido durante todo este tiempo por familiares, amigos y personas que siguieron de cerca la evolución de su hija.

El corazón llegó después de más de 130 días de espera

Emilia ingresó al quirófano el lunes cerca de las 16.30, luego de que ese mismo día su familia recibiera la confirmación de que había aparecido un órgano compatible.

La noticia le fue comunicada a la niña junto a profesionales que la acompañan durante la internación, entre ellos integrantes del equipo de terapia y psicología.

La operación estaba prevista inicialmente para durar cerca de diez horas, aunque terminó antes de lo calculado.

Una larga internación y un corazón artificial

Durante estos meses, Emilia debió atravesar un tratamiento complejo. Debido a una cardiopatía dilatada, su estado de salud hizo necesario que fuera trasladada desde Mendoza hasta Buenos Aires para ingresar en lista de espera para un trasplante.

Mientras aguardaba un donante compatible, fue conectada a un Berlin Heart, un dispositivo de asistencia cardíaca que permitió sostener su organismo hasta la llegada del órgano.

Su evolución también atravesó momentos delicados, entre ellos una infección pulmonar, además de semanas en las que permaneció con movilidad muy reducida.

En los últimos días había comenzado nuevamente a caminar y a realizar ejercicios para recuperar fuerza.

El básquet y el acompañamiento de toda una comunidad

Emilia es jugadora de básquet de Andes Talleres, deporte que practica desde pequeña y que se transformó en uno de sus grandes motores durante la internación.

Su historia movilizó a numerosas personas en Mendoza, especialmente a familiares, amigos, compañeros y miembros del club, que impulsaron distintas acciones para acompañarla y mantener vigente el mensaje sobre la importancia de la donación de órganos.

Con el trasplante ya realizado, comienza ahora una nueva etapa para la niña.

Los próximos días serán fundamentales para seguir de cerca su evolución, mientras su familia permanece junto a ella y aguarda el avance de la recuperación después de una cirugía que marca un antes y un después en su historia.