El Gobierno nacional comenzó a evaluar distintas alternativas financieras para llegar a 2027 con mayor disponibilidad de divisas frente a una posible aceleración de la demanda privada de dólares durante el año electoral.

Las estimaciones privadas mencionadas en el mercado ubican esa demanda potencial en un rango de entre US$30.000 millones y US$40.000 millones. El interrogante surge porque el programa financiero oficial contempla principalmente las necesidades del Tesoro, pero no necesariamente un incremento significativo de la dolarización por parte de particulares y empresas.
Los últimos datos oficiales muestran que las compras netas de moneda extranjera por parte de personas humanas aumentaron con fuerza durante el invierno. Según el Banco Central, pasaron de US$2.821 millones en junio a US$4.124 millones en julio.
En ese contexto, el equipo económico encabezado por Luis Caputo buscaría ampliar el margen de maniobra mediante distintas fuentes de financiamiento y mecanismos destinados a fortalecer la liquidez en moneda extranjera.
Entre las herramientas que aparecen en análisis se encuentran nuevos préstamos con bancos internacionales y operaciones respaldadas por organismos multilaterales. CAF, por ejemplo, aprobó en julio una garantía de hasta US$250 millones destinada a facilitar el acceso de Argentina a nuevas fuentes de financiamiento.
La estrategia también incluye operaciones financieras con entidades internacionales y la posibilidad de continuar utilizando instrumentos que permitan administrar los vencimientos de deuda y, al mismo tiempo, preservar capacidad de intervención ante eventuales tensiones cambiarias.
El desafío para 2027 será atender simultáneamente las obligaciones del Tesoro, continuar acumulando reservas y disponer de suficiente liquidez en caso de que aumente la demanda de dólares en el sector privado.
Caputo sostuvo recientemente que el proyecto de Presupuesto 2027 prevé nuevamente superávit financiero, mientras el Gobierno busca reforzar las herramientas disponibles para atravesar el próximo año con mayor respaldo financiero.
Por ahora, varias de las cifras sobre una eventual dolarización para 2027 corresponden a estimaciones privadas y no a proyecciones oficiales, por lo que el escenario todavía está sujeto a cambios.
