La muerte de una nena de 11 años en Berazategui derivó en una investigación penal que terminó con cuatro familiares directos detenidos. La autopsia preliminar detectó lesiones compatibles con golpes, hemorragia interna y signos que podrían corresponder a un abuso sexual de antigua data.

La víctima fue identificada como Nerea Geraldine Pereira. Su cuerpo fue encontrado durante la madrugada del 30 de septiembre en una vivienda de calle 19 entre 115 y 116.
Personal policial llegó al lugar luego de un llamado al 911. En un primer momento, la escena había sido interpretada como compatible con un posible suicidio, pero las primeras pericias modificaron por completo el rumbo de la causa.
El informe forense señaló lesiones en distintas zonas de la espalda y signos de sangrado interno. También se detectaron lesiones que deberán ser analizadas para determinar si corresponden a un abuso sexual previo.
A partir de esos resultados, la UFI N° 3 de Berazategui ordenó nuevas medidas y profundizó la investigación sobre el entorno familiar de la menor.
En el mismo terreno donde vivía la niña funcionan tres viviendas ocupadas por distintos integrantes de la familia. Según la información incorporada al expediente, los primeros testimonios no lograron esclarecer qué ocurrió durante las horas previas a la muerte.
Durante la noche del 30 de septiembre, efectivos de la DDI Berazategui realizaron allanamientos de urgencia con participación de Policía Científica y apoyo del Comando de Patrullas.




En los operativos fueron secuestrados 11 teléfonos celulares, una mochila perteneciente a la víctima y distintas anotaciones que quedaron incorporadas a la causa.
Tras analizar las primeras pericias y declaraciones, la Fiscalía resolvió cambiar la carátula inicial de “averiguación de causales de muerte” a “abandono de persona seguido de muerte”.
Por disposición judicial quedaron detenidos la madre de la niña, de 28 años; su abuela, de 53; y dos tíos, de 39 y 25 años.
Los cuatro permanecen vinculados al expediente mientras la Justicia avanza con nuevas pericias, el análisis de los celulares secuestrados y la reconstrucción de las últimas horas de la menor.
La investigación continúa abierta y no se descarta que la calificación legal pueda volver a modificarse si surgen nuevos elementos que permitan establecer cómo se produjeron las lesiones y qué responsabilidad tuvo cada uno de los imputados.
