El Gobierno nacional quiere volver a poner en movimiento la agenda del Senado durante octubre y apunta a dos iniciativas que considera con posibilidades de avanzar: la reforma de la Ley de Salud Mental y la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT).

Mientras tanto, la reforma política continuará en espera. En la Casa Rosada prefieren no volver a reunir a la Comisión de Asuntos Constitucionales hasta contar con un acuerdo suficiente con gobernadores y bloques aliados.
La negociación por ese paquete quedó en manos del jefe de Gabinete, Diego Santilli, mientras el oficialismo intenta separar la discusión electoral del resto de los proyectos pendientes.
El tratado de patentes, más cerca de una definición
El PCT es uno de los expedientes más avanzados. Diputados aprobó la adhesión en agosto, aunque introdujo una modificación vinculada al Capítulo II, por lo que el proyecto debe regresar al Senado.
El tratado permite iniciar una solicitud internacional de patente y luego continuar el trámite en los países elegidos por el interesado, sin reemplazar la decisión final de cada organismo nacional.
La reserva incorporada en Diputados excluyó el apartado referido al examen preliminar internacional, una modificación impulsada durante las negociaciones por sectores de la industria farmacéutica local.
Para el Ejecutivo, cerrar este tema es relevante también por los compromisos asumidos con Estados Unidos en materia de propiedad intelectual.
Salud Mental, otro de los proyectos que buscarán llevar al recinto
El Gobierno también pretende avanzar con la modificación de la Ley de Salud Mental, que durante los últimos meses fue discutida en audiencias y negociaciones dentro del Senado.
El texto contempla cambios en las condiciones para las internaciones involuntarias, nuevas pautas para situaciones de riesgo y una mayor intervención de profesionales y de la Justicia.
También incluye modificaciones relacionadas con la duración de las internaciones, los planes de egreso, el tratamiento de adicciones, las teleconsultas y las directivas anticipadas.
Entre los puntos analizados aparece la posibilidad de que una internación involuntaria requiera la evaluación de dos profesionales, con al menos un médico entre ellos.
Otros proyectos seguirán esperando
La prioridad sobre Salud Mental y el PCT deja en segundo plano otras iniciativas que el Gobierno había incorporado anteriormente a su agenda legislativa.
Entre ellas aparecen el Super-RIGI, la reforma de la Ley de Sociedades, el proyecto Hojarasca y modificaciones al sistema de Etiquetado Frontal, que por ahora no tienen una fecha concreta de tratamiento.
En paralelo, el Ejecutivo seguirá concentrando esfuerzos en el Presupuesto 2027 y en la reforma política, con la intención de definir durante las próximas semanas qué proyectos intentará aprobar antes del cierre del período ordinario.
