La llegada del papa León XIV al país, prevista para noviembre, continúa formalmente dentro de la agenda, aunque el Gobierno nacional reconoció que el viaje podría modificarse en función de la evolución de su estado de salud tras la reciente intervención quirúrgica.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, explicó que los equipos argentinos siguen trabajando sobre el operativo previsto para recibir al pontífice y que, por el momento, no existe ninguna comunicación oficial del Vaticano que confirme una modificación del cronograma.
La funcionaria indicó que la organización continuará mientras se espera una definición de la Santa Sede. También dejó en claro que, si la recuperación del Papa obliga a cambiar los planes, las fechas podrán acomodarse nuevamente.
“Si hay que reprogramar, se reprograma”, señaló Monteoliva, quien remarcó que cualquier determinación estará supeditada a las indicaciones médicas y a lo que finalmente dispongan las autoridades vaticanas.
La incertidumbre surgió después de la operación a la que fue sometido León XIV en el Policlínico Gemelli de Roma. Durante la cirugía le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho luego de detectarse un adenocarcinoma pulmonar.
De acuerdo con la información difundida tras la intervención, el procedimiento se desarrolló sin complicaciones y el pontífice inició posteriormente su recuperación bajo seguimiento médico.
Como consecuencia de la operación, el Vaticano suspendió las audiencias públicas del Papa hasta el 20 de octubre. Hasta ahora tampoco se informó si será necesario avanzar con tratamientos complementarios, una cuestión que podría resultar determinante para definir sus próximos viajes internacionales.
Mientras tanto, el operativo previsto en Argentina sigue en preparación. Desde el Gobierno consideran que una visita de estas características requiere semanas de coordinación y, ante la ausencia de una cancelación oficial, decidieron mantener la planificación.
La eventual llegada de León XIV permanece entonces sujeta a su recuperación y a la decisión que adopte el Vaticano durante los próximos días. Por ahora, noviembre continúa siendo la fecha contemplada, aunque la posibilidad de una reprogramación ya fue reconocida públicamente por las autoridades nacionales.
