El pasaje mínimo en La Plata llegará a $1.375 desde el próximo mes. El incremento del transporte supera ampliamente la inflación acumulada de 2026 y genera preocupación entre quienes utilizan el servicio diariamente para trabajar, estudiar o atenderse en centros de salud.

Viajar en micro será nuevamente más caro en La Plata y la región. A partir del 1 de noviembre se aplicará un incremento del 4% en las tarifas del transporte público, lo que llevará el boleto mínimo a $1.375 y elevará al 83% el aumento acumulado durante 2026.
El ajuste responde al mecanismo de actualización mensual que combina la inflación del Gran Buenos Aires, ubicada en el 2%, con otro 2% adicional establecido para compensar la reducción de subsidios estatales.
De esta manera, el pasaje más económico, que comenzó el año en aproximadamente $750, alcanzará un valor cercano a los $1.400.
La diferencia con la inflación general es considerable: mientras los boletos acumularán una suba del 83%, el índice de precios informado por el INDEC registra un incremento del 23% en lo que va del año.
Cuánto costará viajar desde noviembre
Con las nuevas tarifas, los pasajeros que tengan la tarjeta SUBE registrada a su nombre pagarán $1.375 por los recorridos de hasta tres kilómetros, frente a los $1.323,33 actuales.
En tanto, los trayectos más extensos, superiores a 27 kilómetros, llegarán a $2.362.
La situación será más costosa para quienes utilicen tarjetas sin registrar: el boleto mínimo ascenderá a $2.750, mientras que el máximo alcanzará los $4.722.
Para los beneficiarios de la tarifa social, los recorridos superiores a 27 kilómetros costarán $1.274,87.
Los aumentos complican el presupuesto familiar
El impacto se siente especialmente entre trabajadores, estudiantes y jubilados que dependen del transporte público para sus actividades habituales.
Una empleada que diariamente viaja desde Berisso hasta su trabajo aseguró que ya destina alrededor de $80.000 mensuales solamente a los traslados, mientras sus ingresos no acompañan el ritmo de los incrementos.
La situación también afecta a quienes necesitan realizar combinaciones o viajar hacia hospitales.
Un jubilado que concurre dos veces por semana al Hospital Rossi explicó que, incluso utilizando la tarifa social, deberá destinar cerca de $2.500 por cada viaje de ida y vuelta de larga distancia.
El aumento constante del transporte obliga a muchos usuarios a reorganizar sus gastos para poder sostener sus actividades cotidianas.
Diferencias en los precios y recargos de la tarjeta SUBE
A las subas del boleto se suman inconvenientes vinculados con la compra y recarga de las tarjetas SUBE.
En distintos comercios de La Plata se registran diferencias importantes: algunos realizan las cargas sin costo adicional, mientras otros aplican recargos cercanos al 10%, equivalentes a $100 por cada $1.000 acreditados.
También varía el precio de las tarjetas nuevas, que pueden conseguirse por $3.000 en algunos locales y hasta $8.000 en otros.
Estas diferencias se presentan tanto en el casco urbano como en los barrios de la periferia.
El saldo de emergencia ya no alcanza para un viaje
Otro problema para los pasajeros es que el saldo negativo permitido por la SUBE permanece en $1.200 desde diciembre de 2024, una cifra que ya resulta insuficiente para cubrir el boleto mínimo en La Plata.
En otros distritos, como la Ciudad de Buenos Aires, ese monto todavía permite afrontar un viaje básico, cuyo valor ronda los $1.000.
En la capital bonaerense, las tarifas presentan valores superiores debido a un acuerdo entre las empresas de transporte y la representación local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Con el nuevo aumento previsto para noviembre, el costo de viajar en micro seguirá creciendo por encima de la inflación y representará una carga cada vez mayor para los usuarios que dependen del servicio todos los días.
