El conflicto se extendió durante casi cinco horas en una alcaidía del centro porteño. Los presos retuvieron a tres efectivos y utilizaron el celular de uno de ellos para acceder a sus cuentas y robarle el dinero.

Un violento motín se registró este jueves en la Alcaidía 1 de la Policía de la Ciudad, ubicada en Lavalle al 400, donde un grupo de detenidos tomó como rehenes a tres policías. La situación comenzó cerca de las 12.36 y terminó pasadas las 17.20, luego de varias horas de tensión.
El ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, explicó que los incidentes se desencadenaron tras una pelea entre internos. Durante la revuelta, los presos provocaron daños en puertas y rejas y difundieron imágenes desde el interior de las celdas.
Sin embargo, uno de los hechos más graves ocurrió con el policía que permaneció retenido durante más tiempo. Los detenidos le quitaron su teléfono celular y, según se informó, utilizaron el dispositivo para vaciarle las cuentas bancarias.
«El celular que usaron es el que le robaron al oficial mayor que estaba retenido. Le vaciaron todas las cuentas», señalaron sobre lo sucedido durante la toma de rehenes.
Mientras se desarrollaba el conflicto, los internos reclamaron mejores condiciones de alojamiento, denunciaron problemas con la alimentación y la falta de duchas, y exigieron ser trasladados a otras dependencias, aunque rechazaron la posibilidad de ir al penal de Marcos Paz.
Para controlar la situación intervinieron grupos especiales de la Policía de la Ciudad, negociadores y psicólogos, con apoyo preventivo del SAME y Bomberos.
Dos de los efectivos recuperaron la libertad durante las negociaciones, mientras que el último fue liberado cerca de las 17.20, cuando las autoridades lograron restablecer el orden.
No se reportaron heridos ni intentos de fuga. Una vez finalizado el operativo, se dispuso el traslado de los detenidos a otras alcaidías.
