Caputo viaja a EE.UU. a seguir pidiendo

El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, viajará este viernes a Estados Unidos al frente de una misión oficial que integra junto a José Luis Daza, Pablo Quirno y Santiago Bausili, con el objetivo de avanzar en acuerdos financieros que resultan claves para la frágil situación económica argentina.

La visita se produce en medio de un respaldo explícito del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, quien aclaró que la asistencia en discusión “no es dinero fresco”, sino una línea de swap por alrededor de 20.000 millones de dólares. “No estamos poniendo dinero en Argentina, le estamos dando una línea de swap”, aseguró en una entrevista con la cadena CNBC y en publicaciones en sus redes sociales. De este modo, despejó dudas sobre el alcance del entendimiento y ratificó que el Tesoro “está totalmente preparado para hacer lo que sea necesario” para contribuir a la estabilización de la economía local.

Reuniones en Washington

Aunque no trascendió la agenda detallada, se espera que el encuentro en Washington sirva para definir la implementación del swap y analizar la crítica situación de las reservas, uno de los puntos que más preocupa al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los inversores.

El viaje se da en un contexto de elevada tensión en los mercados: el dólar oficial cotiza a $1.450 en el Banco Nación, mientras que los financieros superan los $1.500. El tipo de cambio mayorista se ubica apenas un 4% por debajo del techo de la banda de flotación. En paralelo, el riesgo país medido por JP Morgan cerró en 1.264 puntos, reflejando la cautela de los inversores.

Según operadores del mercado, el Tesoro comenzó a utilizar divisas provenientes de la baja de retenciones al agro para intervenir en las cotizaciones. Estiman que solo en la última jornada se vendieron entre 300 y 450 millones de dólares. La maniobra busca contener la presión cambiaria, pero al mismo tiempo genera dudas sobre la capacidad del Gobierno para acumular reservas.

El mensaje del FMI

En este escenario, el FMI volvió a marcar condiciones. La vocera Julie Kozack insistió en la necesidad de reforzar la posición del Banco Central y sostuvo que la Argentina debe mantener un anclaje fiscal fuerte y un marco monetario coherente para sostener la baja de la inflación y reconstruir reservas. También advirtió que Milei necesita “un amplio apoyo político” para profundizar las reformas en marcha.

Vencimientos de deuda y geopolítica

Más allá de la coyuntura cambiaria, la atención está puesta en los próximos vencimientos de deuda: solo en enero el Gobierno debe afrontar pagos por unos 4.000 millones de dólares y, para 2026, los compromisos trepan a entre 17.000 y 19.000 millones, equivalentes a casi el 40% de las reservas brutas actuales del BCRA, que rondan los 42.000 millones.

En este marco, el swap con el Tesoro estadounidense aparece como una herramienta clave para oxigenar las cuentas externas, aunque sin aportar dólares de libre disponibilidad en el corto plazo. El propio Bessent rechazó las críticas que sugieren que el acuerdo busca beneficiar a inversores norteamericanos con intereses en Argentina: “No podría haber más fallos en esa idea de que estamos ayudando a estadounidenses ricos allí. Lo que estamos haciendo es mantener los intereses estratégicos de Estados Unidos en el hemisferio occidental”, remarcó.

La definición confirma que la asistencia también tiene una dimensión geopolítica: en un año electoral, Washington sigue de cerca la estabilidad de un socio estratégico en la región y busca evitar turbulencias que puedan impactar en el escenario regional.

Expectativas

Con este telón de fondo, Caputo y su equipo llegan a Washington en busca de precisiones sobre la línea de swap y señales que calmen a los mercados. La expectativa es que surja un esquema concreto para aplicar la herramienta y, al mismo tiempo, avanzar en el diseño de instrumentos que aseguren el cumplimiento de los próximos vencimientos de deuda.

En definitiva, la misión de Caputo representa un nuevo capítulo en la búsqueda de oxígeno financiero para la Argentina. Lo que se discuta en Washington no solo marcará el rumbo inmediato de la gestión Milei, sino que también definirá el futuro de una economía que sigue bajo la lupa de los inversores internacionales.