
Después de varias semanas atravesadas por paros, clases interrumpidas y un creciente malestar entre las familias, la Escuela Anexa de la UNLP retomó la actividad con otro calendario recortado. Cuando todavía siguen frescas las consecuencias de las medidas de fuerza docentes que golpearon de lleno el inicio del ciclo lectivo, ahora se suma un nuevo paro no docente previsto para el miercoles 8 de abril, una protesta que volverá a complicar el funcionamiento de colegios y dependencias de la Universidad Nacional de La Plata.
El conflicto viene escalando desde hace semanas. ADULP confirmó un paro de una semana entre el 30 de marzo y el 4 de abril, en reclamo de recomposición salarial y mayor financiamiento para el sistema universitario. En ese contexto, las escuelas preuniversitarias también quedaron alcanzadas por la protesta y muchas familias volvieron a expresar su preocupación por la pérdida de días de clase en niveles sensibles como jardín y primaria.
En la Anexa, ese malestar ya tuvo una traducción concreta. Un grupo de madres y padres se organizó para visibilizar la situación y exigir la continuidad educativa y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Según se informó en los últimos días, ese colectivo de familias venía analizando caminos legales para empujar una solución. En ese marco, avanza un documento que reúne cada vez más adhesiones y que será presentado esta semana ante la Justicia.
Sin embargo, lejos de normalizarse, la situación sumará un nuevo capítulo esta semana. Los trabajadores no docentes nucleados en ATULP ya habían ratificado un cronograma de paros para marzo y abril, y entre esas fechas figura el martes 8. La medida amenaza con resentir otra vez el funcionamiento habitual en facultades, colegios y áreas administrativas de la UNLP, por lo que la vuelta a clases en la Anexa quedará otra vez atravesada por una semana corta.
Así, mientras el conflicto universitario sigue abierto y la comunidad educativa espera respuestas de fondo, las familias de la Escuela Anexa vuelven a mirar con preocupación un calendario que no logra estabilizarse. Entre paros docentes, protestas no docentes y la judicialización latente del reclamo, el arranque del ciclo lectivo en la UNLP continúa marcado por la incertidumbre.
