Allanaron la casa de un alumno de 16 años que se fotografió armado dentro de un colegio de CABA

Un nuevo episodio encendió la alarma en el ámbito educativo luego de que la Justicia ordenara un allanamiento en la vivienda de un adolescente de 16 años que se fotografió con un arma de fuego dentro del baño de su escuela, en el barrio porteño de Balvanera.

El caso se conoció tras la denuncia de un padre, quien advirtió que en un grupo de WhatsApp circulaban imágenes del joven exhibiendo un revólver junto a otros compañeros.

A partir de esa presentación, intervino la Fiscalía Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N°4, que imputó al menor por intimidación pública, amenazas con armas y portación ilegal, delitos que prevén penas de hasta siete años. Según fuentes oficiales, el adolescente ya contaba con antecedentes por robo.

Con autorización judicial, durante la madrugada se llevó adelante un procedimiento en su domicilio, donde agentes del Cuerpo de Investigaciones Judiciales y de la Policía de la Ciudad secuestraron su teléfono celular, una notebook, un disco rígido y otros elementos que serán peritados en el marco de la causa.

El hecho se suma a una seguidilla de situaciones similares registradas en distintas escuelas porteñas en los últimos días, donde se detectaron amenazas o la presencia de armas. En ese contexto, las autoridades reforzaron la aplicación de protocolos específicos para resguardar a la comunidad educativa y prevenir este tipo de conductas.

Desde el Ministerio Público Fiscal destacaron que la rápida identificación de los responsables y el avance de las investigaciones cumplen un rol clave para evitar la reiteración de estos episodios, que generan preocupación creciente entre familias, docentes y alumnos.

Preocupación también en la Provincia: menores armados y amenazas en escuelas

En paralelo, situaciones de extrema gravedad también se registraron en la provincia de Buenos Aires. En Moreno, por ejemplo, se realizaron allanamientos luego de que se difundieran videos en los que menores aparecían armados y lanzaban amenazas contra dos colegios, lo que derivó en el secuestro de armas y el avance de la investigación.

Ambos casos reflejan una problemática que crece y que pone en alerta a las autoridades educativas y judiciales, ante la reiteración de episodios que combinan violencia, intimidación y la participación de menores dentro del ámbito escolar.